Centenares de policías de la ciudad argentina de Rosario se manifiestan este martes frente a la Jefatura de la fuerza y llaman a movilizarse hacia la Casa de Gobierno de la provincia de Santa Fé, en reclamo de mejoras salariales.
Una caravana de patrullas que hacen sonar sus sirenas está apostada desde primera hora de este martes frente a la Jefatura, según muestran las imágenes difundidas por la prensa local.
Más de 200 agentes, 50 patrulleros y 100 motos de la Brigada Motorizada se instalaron cerca del mediodía ante la Jefatura de la Policía de Rosario para participar en la protesta.
Las movilizaciones, que comenzaron la semana pasada en otras ciudades de la provincia, como Vera y Reconquista, se reanudaron en Rosario el lunes con la quema de cubiertas a las puertas de la Jefatura policial, que pasó a estar custodiada por las fuerzas del Servicio Penitenciario de Santa Fe (SPSS) y las Tropas de Operaciones Especiales (TOE).
Las protestas arreciaron en la noche del lunes cuando familiares de los policías que se manifestaban de manera pacífica frente a la Unidad Regional II, fueron reprimidos por otros agentes que responden a la jefatura provincial.
Tras los enfrentamientos, los manifestantes iniciaron un paro de actividades con la exigencia de que dimita el jefe de Policía de la provincia, Luis Maldonado, y el jefe de la Unidad Regional II, Guillermo Fabricio Solari.
La protesta atañe a las once unidades regionales de la Policía de Rosario.
El ministro de Seguridad de la provincia de Santa Fe, Pablo Cococcioni, anunció este martes el pase a disponibilidad de más de 20 agentes policiales por incumplimiento del servicio, con retiro del arma reglamentaria y el chaleco antibalas, y adelantó que se denunciará penalmente ante la Justicia a los responsables de los desórdenes.
«Tenemos detectada gente allegada a sectores desplazados de la policía, en algunos casos vinculados a gravísimos delitos de corrupción, que intentan utilizar esta situación para minar la política de seguridad», sostuvo.
El funcionario admitió que compartía los «reclamos» de las fuerzas policiales por ser «legítimos», pero advirtió que diferentes grupos empezaron a realizar acciones «violentas» y «antijurídicas», y trataron de «desestabilizar el despliegue preventivo» impidiendo la salida de los móviles a sus tareas de patrullaje.
Un policía recién egresado cobra en mano unos 900.000 pesos (631 dólares), cifra que no cubre la canasta básica que mide el umbral de la pobreza, mientras que un oficial con 23 años de antigüedad percibe 1,2 millones de pesos (842 dólares), según ha dado a conocer una de las abogadas que representa a los policías, Nahir Moreno.
Rosario es la ciudad de Argentina con la mayor tasa de homicidios, una problemática que está asociada al narcotráfico.
Con todo, 2024 y 2025 fueron los años menos violentos del siglo en la provincia de Santa Fe, según afirmó hace una semana el gobernador, Maximiliano Pullaro. (Sputnik)







