Romain Grosjean vuelve a subirse a un auto de Fórmula 1 cinco años después de su accidente
Corría el Gran Premio de Bahréin 2020 cuando Romain Grosjean sufrió un accidente que dejó al mundo del automovilismo en shock. Su monoplaza de Haas impactó a más de 220 km/h contra una barrera y se partió en dos, envuelto en llamas. Entre el humo y el fuego, nadie podía ver al piloto, hasta que milagrosamente logró salir del auto.

Cinco años después, Grosjean, de 39 años, volverá a subirse a un monoplaza de Fórmula 1 en un test especial con Haas en el circuito de Mugello, Italia. Conducirá el VF-23, el coche que la escudería utilizó en la temporada 2023, en el marco del programa Testing of Previous Cars (TPC). Este evento no implica un regreso oficial a la competencia, sino una jornada única para reencontrarse con la categoría que lo vio despedirse en circunstancias dramáticas.

El piloto contará nuevamente con la compañía de Ayao Komatsu, director del equipo Haas y su ingeniero de pista durante sus primeras temporadas. Además, Grosjean usará el casco diseñado por sus hijos para lo que iba a ser su última carrera en Abu Dhabi 2020, un accesorio que ahora tiene un valor simbólico en su vuelta al paddock.
“Por fin podré probar en un coche de Fórmula 1 el casco que mis hijos diseñaron para mi última carrera”, expresó Grosjean, emocionado por este reencuentro con la categoría.







