El veterano de guerra Jorge Palacio debía brindar una charla en el colegio Perito Moreno, establecimiento educativo emblemático de Comodoro Rivadavia, en el marco de las actividades por el 2 de abril. Sin embargo, lo que debía ser un reconocimiento se transformó en un episodio doloroso: recibió una negativa por parte de la institución que ayer, luego del revuelo que la negativa causó, rectificó su decisión tras la repercusión pública del caso.
“Cuando vi el mensaje no lo procesé, pero después, ya en casa con mi señora, le dije: ‘Pero cómo… yo tengo nombre y apellido, soy de la guerra, me tienen que pedir una disculpa, porque no soy una persona común’”, relató Jorge en una entrevista radial. “Uno puede defender la patria, y con un mensaje no basta”, señaló a ABC Radio, que se emite por FM Records.
La situación generó un fuerte malestar en la comunidad y en el propio Jorge, exalumno del colegio. “Tiene doble valor contar mi experiencia ahí, y doble dolor recibir esa negativa incomprensible. El Perito no es cualquier escuela. Es un colegio malvinero, y muchos de nosotros lo llevamos en el corazón”.
Horas después, y tras la difusión del caso, directivos del establecimiento se comunicaron con él para pedirle disculpas y coordinar una nueva visita. “Hoy a la mañana me llamaron, me pidieron por favor que fuera. Me estaban esperando los dos vices. Me atendieron cordialmente y les pedí explicaciones. Me dijeron que hubo una descoordinación interna entre ellos y el profesor que me había invitado”, contó.
Jorge explicó que más allá de la bronca inicial, su objetivo no es polemizar. “Les dije: ‘Cuando a mí me dicen que no, me tienen que decir “señor Palacio, no podemos por tal motivo”, no con un mensaje frío. Yo soy un veterano de guerra. Tengo una investidura por haber defendido la patria. Merezco el mismo respeto que tienen ustedes’”.
Finalmente, se confirmó que la charla se realizará el 1° de abril a las 9 de la mañana, la misma fecha y hora que Jorge había propuesto originalmente. “Pensé que iba a ser otro día, que iban a tratar de cambiarlo… pero no, quedó igual”, dijo con una mezcla de resignación y esperanza. “Igual lo acepté, porque mi fin no es discutir con nadie, sino malvinizar”.
Las cartas de y hacia su madre
En un momento especialmente sensible para los veteranos, Jorge también compartió una vivencia íntima que lo conmovió profundamente. “Anoche abrí un sobre que tenía guardado mi mamá, y encontré cartas que nunca había leído. Cartas mías desde Malvinas, y cartas de ella. Una de esas cartas de mi mamá me partió el alma: me ponía que no me pudo comprar la revista El Gráfico porque no tenía plata. Yo le pedía cosas así en las cartas… y ella hacía lo que podía”.
Las cartas, algunas manchadas con hollín por haber sido escondidas en momentos difíciles, hoy forman parte del archivo personal de Jorge, que abre su casa y su corazón para compartir estos recuerdos con quienes quieran escuchar. “El día que alguien venga, se las voy a mostrar. Es la verdad escrita de puño y letra. Eso no se puede olvidar”.
A 42 años de la gesta de Malvinas, historias como la de Jorge recuerdan la importancia de la memoria viva, del respeto a quienes estuvieron en el frente, y del valor de la palabra en momentos donde todavía se lucha por el reconocimiento.
“Viva la patria”, cerró Jorge, con la misma emoción que lo acompañó desde los 18 años hasta hoy.







