La jornada reunió a adolescentes que asisten hoy y a quienes ya finalizaron, con el objetivo de afianzar lazos, compartir vivencias y proyectar el acompañamiento municipal en sus nuevas etapas formativas y laborales.
Este sábado, el intendente Othar Macharashvili participó de un encuentro de ex integrantes del Centro de Inclusión para Adolescentes La Esquina, que se desarrolló en la sede de la institución y contó con la participación de coordinadores y jóvenes que formaron parte del espacio en distintas etapas. La jornada incluyó juegos, actividades recreativas y un espacio para compartir experiencias y reencontrarse con quienes fueron parte de sus trayectorias.
La subsecretaria de Desarrollo Humano y Familia, Julieta Miranda, destacó la importancia de estos encuentros y el sentido de pertenencia que genera la institución. “Estamos compartiendo una jornada de juegos y recreación con chicos que han formado parte de La Esquina en diferentes momentos y que hoy siguen sintiéndose parte de este espacio”, expresó.
En ese sentido, explicó que la propuesta permitió conocer sus trayectorias educativas y laborales, sus desafíos actuales y de qué manera el Estado Municipal puede continuar acompañando sus proyectos de vida. También puso en valor el trabajo socioeducativo, recreativo y comunitario que se desarrolla desde La Esquina, y la articulación con otras instituciones, como la Universidad, para generar nuevas experiencias y oportunidades.
“Es un espacio de mucha pertenencia, donde las ideas que los chicos proponen se convierten en actividades y proyectos. El trabajo siempre es en red, con un abordaje integral que contempla distintos aspectos de la vida cotidiana de los chicos y hace que sigan volviendo, pese a que ya tengan otra edad”, sostuvo Miranda.
Por su parte, Melian, de 20 años, quien participó de las actividades desde los 12, manifestó su alegría por volver a encontrarse con quienes compartió tantos momentos, a la vez que resaltó el acompañamiento de los profesionales y los vínculos construidos, al afirmar que “venir a La Esquina me sirvió muchísimo, ya sea para desenvolverme con otras personas como para la escuela. Es un ambiente muy lindo, nadie te juzga por nada y los profesionales son excelentes”.
En tanto, Héctor, de 21 años, valoró la posibilidad de regresar a la institución y reencontrarse con amigos y profesionales, con quienes compartió distintas experiencias. Recordó que llegó al espacio a través de compañeros de escuela y que allí pudo conocer nuevas personas y salir más de su casa. “La Esquina es como mi segunda casa, un espacio para conocer gente, aprender cosas nuevas y participar de distintos talleres”, manifestó.







