Hay cumpleaños que quedan en la memoria por mucho tiempo. El de Piero Cepeda, un pequeño de Comodoro Rivadavia, tuvo una temática muy especial: Malvinas y el ARA San Juan, con los veteranos de guerra como protagonistas.

Su mamá, Gabriela Cepeda, contó que la idea comenzó a gestarse hace dos o tres años, cuando Piero conoció la historia de Malvinas a través de la televisión.
“Esto empezó hace dos o tres años, cuando él conoció la historia de las Malvinas gracias a Samba, de la TV Pública. De ahí empezó a surgir todo y con su amigo Gemini, como nosotros decimos, empezó a indagar y a conocer la historia de las Malvinas y del ARA San Juan”, relató.
Desde entonces, el interés del niño fue creciendo. Participa junto a su familia de las vigilias y marchas de antorchas que se realizan en la ciudad y cada vez demuestra mayor curiosidad por la historia de los soldados y por el significado de los uniformes.
“De los seis años que tiene, el primer año no fue porque estábamos saliendo de pandemia y otro no fue porque estaba con fiebre, pero estamos ahí fiel todas las noches de las antorchas con él”, contó su mamá.
Para Piero, los veteranos son mucho más que una figura de la historia. Su mamá contó que él mismo los llama “superhéroes”.
La familia tiene una librería en Km 8, ubicada cerca del Regimiento, y allí el pequeño suele encontrarse con soldados.
“Cada vez que llega un soldado sus ojos se le llenan de brillo y va y lo saluda. Y si el soldado, como él dice, es buena onda, le da un abrazo”, contó Gabriela.
Con el tiempo, algunos de esos soldados incluso comenzaron a reconocerlo y preguntar por él.
La celebración tuvo además un significado especial porque Piero quiso compartirla con veteranos de Malvinas, entre ellos Jorge Palacios y Juan Pérez.
Gabriela contó que en su familia no hay personas que hayan combatido en Malvinas. El vínculo surgió a partir de su prima Soledad Herrera, quien viajó a las islas y posteriormente presentó un documental sobre Malvinas en Comodoro.
Fue en esa oportunidad cuando conocieron a Jorge Palacios, a quien luego invitaron al cumpleaños.
“Para nosotros fue un orgullo tenerlos y para ellos creo que también es un orgullo que uno los tenga presentes sin ser familiar”, expresó Gabriela.
Y agregó: “Comodoro es grande y a la vez chico, pero nunca los conocimos a ellos. Nunca tuvimos el honor de tener una charla y todo esto. El honor de tenerlo en el cumpleaños de Piero fue grandísimo”.
La mamá también contó que Piero siempre mostró una gran curiosidad y una particular facilidad para aprender, lo que llevó a la familia a consultar con profesionales durante su etapa en el jardín.
Más allá de eso, destacó que su interés por Malvinas no nació a partir de una moda pasajera, sino que es algo que mantiene desde hace años.
“Lo de Piero es la historia de las Malvinas, el orgullo del uniforme y de los héroes de Malvinas. Es de antes, no de ahora”, explicó.
Durante la entrevista, Gabriela contó además, con humor, que ese día Piero había faltado al jardín porque estaba acompañando a su mamá en las entrevistas para contar su historia.
“Él quería ser famoso”, dijo entre risas.
La historia de Piero también deja una reflexión sobre la transmisión de la memoria de Malvinas entre generaciones.
En la entrevista, se destacó que muchos veteranos han expresado a lo largo de los años su preocupación por el paso del tiempo y por cómo continuará esa historia cuando ya no estén para contarla personalmente.
En ese sentido, el entusiasmo de un niño de seis años por conocer, preguntar, recordar y abrazar a quienes considera sus héroes aparece como una de esas pequeñas historias que mantienen viva esa memoria.







