La aparición de cuatro ballenas muertas en menos de 24 horas encendió la alarma en Puerto Madryn y movilizó a organismos provinciales, municipales y especialistas en fauna marina que buscan determinar qué ocurrió con los ejemplares.

El primer hallazgo se registró el domingo, cuando fue encontrada una hembra joven. Durante el lunes aparecieron otros tres cetáceos en distintos puntos del frente costero, incluido un ejemplar localizado en Playa Kaiser, al sur de la ciudad.
Entre los animales hallados se encuentra una hembra de aproximadamente 14 metros de longitud y otra de 10 metros, lo que obligó a desplegar operativos en varios sectores para retirar los restos y realizar tareas de relevamiento.
Personal de la Secretaría de Ecología y Protección Ambiental, junto con Prefectura Naval y el Municipio de Puerto Madryn, interviene en los procedimientos mientras especialistas extraen muestras para su análisis.
Por el momento no existe una causa confirmada sobre las muertes. Entre las hipótesis que evalúan los investigadores figura una posible infección bacteriana asociada a la erisipela, aunque los expertos advirtieron que aún no hay resultados concluyentes.
En los trabajos también participa el Programa de Monitoreo Sanitario de Ballena Franca Austral, cuyos profesionales intentan establecer si existe un factor común entre los cuatro casos registrados en un lapso tan breve.
La seguidilla de hallazgos generó preocupación entre vecinos, turistas y especialistas, debido a que Puerto Madryn y Península Valdés constituyen una de las principales áreas de reproducción y avistaje de la ballena franca austral en el mundo.






