En un fallo esperado, la jueza María Tolomei absolvió a Roxana Ortega, la docente de la Escuela 201 de Los Aromos que estaba imputada por presuntos abusos contra tres alumnos. La magistrada advirtió serias irregularidades en la toma de testimonios en Cámara Gesell, señalando que no se respetaron protocolos básicos y que los relatos quedaron “contaminados”.
Tolomei también criticó a la Fiscalía por sostener una acusación “sin pruebas sólidas” y deslizó que debió monitorear con más rigor el trabajo de recolección de evidencias.
Tras escuchar la sentencia, Ortega estalló en llanto y se abrazó con su madre y su defensor, Facundo Bonavitta. Afuera del tribunal, fue recibida por unas 60 personas entre familiares, amigos y colegas, que la aplaudieron y gritaron “Justicia”.
Un grupo reducido de familiares denunciantes expresó su disconformidad con la decisión, pero fueron contenidos por un cordón policial que evitó enfrentamientos







