La justicia neuquina avanza en el esclarecimiento del crimen de Ariel Forquera, hallado muerto en un criadero de cerdos. Según las pericias, la víctima fue arrojada en el chiquero con el objetivo de que los animales lo devoraran, lo que constituye un hecho de extrema violencia.
El cuerpo presentaba múltiples lesiones y cortes, y fue encontrado en condiciones que confirmaron la hipótesis de un abandono intencional. Los investigadores sostienen que el hombre fue trasladado hasta el lugar y dejado allí para morir, sin posibilidad de defensa. 
El caso generó conmoción en la región por la brutalidad del método utilizado y la crueldad hacia la víctima. La fiscalía trabaja en la identificación de los responsables y en la reconstrucción de los hechos que derivaron en el homicidio.







