Un informe elaborado por Politikon Chaco refleja que la caída de ventas en los supermercados de Chubut tuvo, en abril, una caída interanual del 7,6%, más del doble que el promedio nacional. En el acumulado enero-abril, la baja fue del 6,4%. En el trabajo también se resaltó un fuerte deterioro en combustibles: en mayo, las ventas provinciales cayeron 11,4% interanual, con bajas tanto en naftas como en gasoil.
En el plano laboral, la provincia registra una caída interanual del 6,8% en empleo privado formal, equivalente a 6.634 puestos menos que en marzo de 2025. Además, desde noviembre de 2023 acumula una pérdida de 6.006 empleos privados registrados. A esto se suma la contracción del tejido empresarial: en marzo de 2026 había 7.129 empresas empleadoras privadas, unas 370 menos que un año antes y 624 menos que en noviembre de 2023.
Tensión
En el plano fiscal, la provincia muestra una situación tensionada. En 2025, los ingresos totales crecieron apenas 1,2% real, mientras que el gasto total aumentó 12,3%. Como resultado, Chubut pasó de superávit a déficit: cerró con un déficit primario de 4,7% de los ingresos y un déficit financiero de 8,2%, uno de los más altos del país.
En materia de recursos nacionales, las transferencias automáticas también muestran retroceso. En junio, Chubut recibió $107.450 millones, con una caída real interanual del 3,7%. En el acumulado del primer semestre recibió $562.349 millones, con una baja real del 2,8%.
La provincia también ocupa un lugar relevante en el mercado de deuda pública provincial. En junio enfrentó vencimientos por $55.963 millones, equivalentes al 4,3% del total provincial del mes. En el primer semestre, los vencimientos sumaron $266.510 millones. A la vez, Chubut tuvo una estrategia activa de emisión: en el semestre colocó alrededor de $1,037 billones, incluyendo el bono en dólares por USD 650 millones de abril.
A esta situación se suma el contexto petrolero internacional. Según los análisis del blog The Oil Crash, el problema actual del petróleo no debe mirarse solo por el precio del Brent, sino también por la disponibilidad física de crudo, la calidad del petróleo disponible y la oferta de combustibles críticos como el diésel. Para una provincia hidrocarburífera como Chubut, esto tiene una doble lectura: puede mejorar ingresos si el precio del crudo se sostiene alto, pero también puede aumentar costos logísticos y productivos si se agravan las restricciones sobre combustibles.
Ingresos propios pero con consumo debilitado y pérdida de empleo
La conclusión central del trabajo es que Chubut mantiene fortalezas estructurales, especialmente por su base de ingresos propios y su perfil hidrocarburífero. Sin embargo, los indicadores recientes muestran una provincia con consumo debilitado, caída de combustibles, pérdida de empleo formal, reducción de empresas empleadoras, deterioro fiscal y fuerte movimiento financiero. La clave es que la provincia no enfrenta un único problema, sino una combinación de fragilidad económica interna, presión fiscal y exposición a un contexto petrolero internacional incierto.
Los informes de CEPA agregan una capa importante para leer a Chubut dado que la provincia aparece entre las jurisdicciones con menor dependencia relativa de los recursos tributarios de origen nacional, junto con Neuquén y CABA, lo que refuerza la centralidad de sus recursos propios y de su perfil hidrocarburífero. Sin embargo, esa fortaleza estructural no la deja al margen del ajuste fiscal nacional: en junio de 2026, Chubut registró una caída real de 2,9% en los Recursos de Origen Nacional y de 7,7% en las transferencias por Coparticipación Federal de Impuestos. Es decir, aun con mayor autonomía fiscal relativa, la provincia también enfrenta una reducción real de fondos nacionales en un contexto de caída del IVA y Ganancias.
A la vez, los indicadores energéticos relevados por CEPA muestran que la producción nacional de petróleo creció 18,8% interanual y la de gas 2,8%, con un salto particularmente fuerte del petróleo no convencional (+38,9%). Para Chubut, este dato funciona como advertencia y oportunidad: el dinamismo energético nacional se concentra crecientemente en el no convencional, asociado sobre todo a Vaca Muerta, mientras la provincia necesita sostener su peso hidrocarburífero, capturar renta, preservar empleo y evitar quedar subordinada a un modelo energético cada vez más orientado al enclave exportador antes que al desarrollo territorial.







