El anuncio del concierto de Maná en el Estadio River Plate el próximo 10 de diciembre no solo marca un hito en su gira “Vivir Sin Aire Tour”, sino que también plantea interrogantes sobre cómo las agrupaciones con décadas de trayectoria logran mantenerse relevantes. La banda mexicana, con más de 50 millones de discos vendidos y reconocimientos internacionales, enfrenta el reto de conectar con públicos jóvenes que consumen música de manera distinta. La celebración de sus 40 años se convierte en una oportunidad para reflexionar sobre la evolución del rock en español y el lugar que ocupan sus clásicos en una industria que privilegia lo inmediato y lo digital.







