El conflicto entre Tini Stoessel y sus padres, Alejandro Stoessel y Mariana Muzlera, se arrastra desde hace tiempo y se profundizó en los últimos meses. Según trascendió, la artista mantiene “contacto cero” con su familia desde antes del Mundial 2026, principalmente por diferencias en la gestión de su carrera, ya que su padre continúa siendo su productor y ella busca independencia económica y artística.
La situación se tensó aún más cuando se reveló que ni Alejandro ni Mariana estarían invitados a la boda con Rodrigo De Paul, prevista para el 19 de diciembre en el DoK Haras Exaltación de la Cruz. La decisión estaría vinculada a disputas sobre la administración de sus ingresos y el deseo de Tini de cambiar de representante. 
El conflicto con su madre tendría otro origen: la relación que la cantante mantuvo con Young Miko, vínculo que Mariana no habría aceptado. Entre 2024 y 2025 ambas artistas fueron vistas juntas y se comentaban en redes, pero nunca oficializaron públicamente la relación, en parte por la desaprobación familiar.
En este contexto, allegados señalan que De Paul alentó a Tini a tomar las riendas de su carrera y definir sus propios pasos, reforzando la decisión de marcar distancia con sus padres.







