Mientras la venta de nafta acumula tres meses consecutivos en baja, las petroleras apuestan a promociones en productos premium y ajustes operativos para sostener la actividad.
El sector de combustibles atraviesa un escenario complejo: la venta de nafta y gasoil acumula tres meses consecutivos en baja, en un contexto marcado por el aumento de precios y la pérdida del poder adquisitivo.
Según datos oficiales de la Secretaría de Energía, relevados por el portal Surtidores, en abril se comercializaron 1.333.298 metros cúbicos de combustibles, lo que implicó una caída interanual del 2,38% y un retroceso mensual del 1,98%.
Ante esta situación, las estaciones de servicio comenzaron a ajustar horarios nocturnos para reducir costos y reforzar medidas de seguridad, mientras que las petroleras aplican promociones en productos premium para sostener la demanda.
La estrategia muestra resultados dispares: la nafta súper cayó un 1,63%, mientras que el diésel Grado 2 se desplomó casi un 10%. En cambio, la nafta premium creció un 0,76% y el gasoil Grado 3 avanzó un 5,85%, gracias a descuentos que achican la brecha de precios con los combustibles tradicionales.
En el plano empresarial, YPF fue la única petrolera que logró crecer, con un aumento interanual del 1,79%, mientras que Shell, Puma Energy, Axion y Dapsa registraron caídas significativas.
El sector advierte que, si no mejora el poder adquisitivo y continúan las subas en los surtidores, la retracción podría profundizarse en los próximos meses, afectando la sustentabilidad de las estaciones de servicio más pequeñas. 







