El Gobiernodesembolsó los subsidios que adeudaba a las empresas de colectivos que circulan por el área metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde reside más de un tercio de la población argentina, tras otra jornada de largas filas entre los usuarios que se movilizan este jueves en la zona más poblada del país.
«El día de ayer se efectivizó, en tiempo y forma, el pago correspondiente al Régimen de Compensaciones Tarifarias del transporte público de jurisdicción nacional, equivalente al anticipo del 60 por ciento del mes de abril de 2026», informó este jueves la Secretaría de Transporte en un comunicado.
El Ejecutivo, que reconoció que todavía tiene deudas por abonar, analizó las alternativas para efectuar los pagos pendientes durante una reunión que mantuvo con las cámaras de transporte, en el marco de una jornada caótica que repercutió en todo el AMBA, con unidades que llegaban repletas y pasajeros que debían continuar su espera.
Medios locales estiman que la reducción de los servicios de los autobuses llega al 30 por ciento, lo que ha agravado los traslados en la ciudad de Buenos Aires y en las 40 juridicciones de la provincia homónima (este) aledaños a la capital argentina.
A través de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), la actual gestión también decidió sanciones y multas a las empresas de autobuses que redujeron este jueves la frecuencia de sus servicios.
Al menos cuatro líneas que operan en la provincia acataron una huelga, mientras que la mayoría redujo la frecuencia de sus servicios, ante la imposibilidad de pagar a todos sus empleados.
Más de 100 líneas en la zona metropolitana más importante del país se encuentran afectadas, lo que también se ha sentido en los centros de transbordo de la capital, donde usuarios reportaron quejas por demoras en los traslados que se extendieron incluso por tres y cuatro horas.
Los subsidios representan alrededor del 63 por ciento de los ingresos de las compañías de autobuses, según calculó Dota, un conglomerado de empresas que controla el 67 por ciento de las líneas que circulan por el AMBA.
El problema se ha agravado a partir de la guerra de EEUU e Israel contra Irán, debido al aumento de los combustibles. (Sputnik)






