El inicio del verano en Mar del Plata dejó señales más que alentadoras para el sector turístico. Lo que hasta hace pocos días se observaba con cautela, terminó transformándose en un escenario de fuerte optimismo gracias a un fin de semana que superó las expectativas y reactivó el movimiento en todos los rubros vinculados a la temporada.
Una de las principales confirmaciones de esta tendencia fue el intenso tránsito registrado por la Autovía 2, donde se contabilizaron picos cercanos a los 2.000 vehículos por hora en dirección a la costa atlántica. Miles de turistas eligieron viajar de manera espontánea luego de la celebración de Navidad, sin reservas previas, colmando rutas, playas y servicios.
Las playas ofrecieron una postal típica de pleno enero. Durante el domingo, el frente costero se mostró repleto, con un altísimo nivel de alquiler de carpas en los paradores y una demanda sostenida de servicios diarios.
“Fue un fin de semana muy parecido a un fin de semana largo de noviembre y se vivió en todos los ámbitos”, reconoció Nelson Díaz, directivo de la Cámara de Empresarios de Balnearios, Restaurantes y Afines. El referente destacó que si bien una parte importante de la clientela es marplatense, con contratos por temporada o mes completo, se observó una fuerte demanda diaria, impulsada por turistas que llegaron sin aviso previo.
El buen clima en la costa atlántica y las altas temperaturas registradas en Capital Federal y gran parte del país fueron factores determinantes. “El pronóstico viene muy bien y la gente del Gran Buenos Aires está eligiendo venir porque allá hace mucho calor y la playa tira”, explicó el empresario.
El impacto también se sintió en el mercado inmobiliario. Guillermo Rossi, titular del Colegio de Martilleros y Corredores Públicos, celebró el repunte en los alquileres temporarios. “Estamos en un 60% de ocupación para la primera quincena y en crecimiento”, señaló, aunque algunos operadores ya hablan de niveles cercanos al 80% hasta el próximo fin de semana.
Desde el sector hotelero, el balance fue igualmente positivo. Hernán Szkrohal, presidente de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica, confirmó que hacia el viernes la ocupación ya rondaba el 73%, con un pico marcado durante el fin de semana. Además, subrayó que este movimiento también se reflejó con fuerza en restaurantes, bares y locales gastronómicos.
De cara al inicio del nuevo año, las expectativas siguen en alza. Los establecimientos hoteleros confían en comenzar enero con una ocupación superior al 70%, impulsada por el buen pronóstico climático y un nivel de demanda que, según coinciden los operadores, supera al registrado en igual período del año pasado.







