La historia de Susana Barrientos, oriunda de Santa Elena, está conmoviendo a toda la provincia. Tras años de esfuerzo, sacrificio y una perseverancia inquebrantable, se recibió de profesora de Biología, cumpliendo un sueño que parecía lejano para una niña que estudiaba “a la luz de una vela” y cuyos padres trabajaban como recicladores de residuos.
En diálogo con Elonce, la joven docente relató que este nuevo logro es el tercer título académico que obtiene, fruto de una vida marcada por las dificultades económicas pero también por el amor y la fortaleza familiar.
“Mis padres son mis cimientos”
Susana creció en un hogar humilde, donde sus padres hicieron de la educación un valor central pese a no haber tenido acceso a estudios formales. “Mi papá fue pescador, pero por una enfermedad tuvo que dejar ese rubro y comenzar a recolectar cartones. Ellos no tuvieron educación académica, pero siempre me acompañaron. Cuando terminé la secundaria me dijeron: ‘Hija, seguí hasta donde puedas, porque nosotros no tenemos ese saber para darte’, y lo logré”, contó emocionada.
Asegura que su familia fue clave en cada paso del camino:
“Ellos siempre confiaron en mí. Son mis cimientos, mis pilares fundamentales. Todo lo que hago es por y para ellos. Sueño con cambiar mi calidad de vida y poder ayudarlos”.
Infancia entre carencias, pero llena de decisión
Susana recordó que durante la primaria estudiaba sin electricidad. “Mi mamá hacía un candil y se quedaba a mi lado mientras repasaba los cuadernos. Tenía vergüenza de no poder responder como mis compañeros, así que mi única herramienta fue sentarme y afianzar los contenidos”.
Recién al comenzar la secundaria su familia pudo contar con luz eléctrica, un cambio que, según dijo, “facilitó muchísimo” su formación.
Tres títulos y un mismo motor: salir adelante
A pesar de los obstáculos, Susana jamás dejó de estudiar. Su camino académico incluye:
Tecnicatura Avícola
Tecnicatura en Pymes
Profesorado en Biología, su gran sueño
“Cuando terminé la Tecnicatura Avícola, tuve que hacer la tesis con un celular J7 porque no tenía computadora. Siempre busqué la forma de seguir adelante”, contó.
Su decisión de estudiar Avícola tuvo un motivo especial: quería brindarle conocimiento científico a su papá, que también trabaja criando animales. Luego cursó Pymes, y cuando finalmente volvió a dictarse Biología en la ciudad, no dudó: “Pude cumplir mi deseo”.
Un emotivo abrazo con sus padres coronó el día de su graduación.
“La educación es la herramienta para salir adelante”
Agradecida con cada institución y docente que la acompañó, Susana dejó un mensaje claro para quienes atraviesan dificultades:
“No tiene que existir el límite. Siempre que haya una pequeña luz, hay que aferrarse a ella. La educación es la herramienta fundamental para salir adelante”.
Con humildad, cerró: “No reprocho nada, valoro lo que mis padres me dieron y busco mejorar nuestra calidad de vida con las herramientas que el estudio me brindó”.








