El presidente , Javier Milei, fue castigado el domingo en las elecciones locales de la mayor jurisdicción argentina, la provincia de Buenos Aires, al quedar por detrás del peronismo unido por una diferencia de más de 13 puntos porcentuales.
La alianza Fuerza Patria obtuvo el 46,9% de los votos, mientras que la fuerza gobernante a nivel nacional, La Libertad Avanza (ultraderecha), quedó relegada con el 33,8% de los sufragios, con el 83,4% de las escrutadas.
En los comicios que tuvieron una participación del 63%, la alianza peronista, que tiene por referente al gobernador bonaerense, Axel Kicillof, se impuso en seis de las ocho secciones electorales en que se divide el distrito, y en 99 municipios de los 135 que tiene la provincia.
«Los resultados han sido contundentes en favor de nuestra fuerza política», confirmó el ministro de Gobierno del distrito bonaerense, Carli Bianco.
Más de 3,3 millones de votos recibió Fuerza Patria frente a los 2,4 millones de adhesiones que obtuvo La Libertad Avanza, en las elecciones que ponían en juego las bancas de 46 diputados y 23 senadores, la mitad de los escaños que conforman cada cámara, además de renovar cargos de concejales y consejeros escolares.
En tercer lugar, con un 5,4% de los votos, quedó la alianza Somos Buenos Aires, conformada por sectores del peronismo disidente, representantes de la Unión Cívica Radical (UCR), y otros partidos como la Coalición Cívica y el Partido Socialista, y en el cuarto lugar se conformó el Frente de Izquierda y los Trabajadores – Unidad (FIT-U), con el 4,3% de los sufragios.
Con una victoria holgadísima para el peronismo, mayor al triunfo que anticipaban las encuestas, el mayor distrito del país evidenció la erosión que atraviesa el Gobierno del presidente Javier Milei, en su momento más débil desde que asumió en diciembre de 2023.
La coalición Fuerza Patria retendrá la primera minoría en la Cámara de Diputados y en el Senado de la provincia de Buenos Aires, en donde vive el 38,6% de la población de todo el país, y disputará el liderazgo del oficialismo de cara a las próximas elecciones parlamentarias nacionales del 26 de octubre.
Un mayor protagonismo tendrá Kicillof, quien en dos años culminará su segundo mandato consecutivo como gobernador de la provincia de Buenos Aires y podría aspirar a la presidencia, ante la imposibilidad de aspirar a un tercer período de gestión.
Esa centralidad se ha visto reforzada ante la imposibilidad de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015) de competir en cualquier instancia electoral, debido una pena a seis años de prisión que además la inhabilitó a perpetuidad para ejercer cargos públicos por corrupción en obra pública.
MILEI EN APRIETOS
A la espera de que el presidente se pronuncie sobre el resultado de estas elecciones, la exmandataria aconsejó a Milei que saliera de su «burbuja», y recordó el escándalo de corrupción que acecha a su Administración, referida a un supuesto esquema de corrupción a través de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis) que salpicaría a su hermana y secretaria General de la Presidencia, Karina Milei.
«Señalar con el dedo y estigmatizar a los discapacitados, mientras tu hermana cobra el 3% de coima de sus medicamentos, es letal», acusó Fernández, quien además salió a saludar a sus simpatizantes desde al balcón de su casa en la capital argentina, donde cumple prisión domiciliaria.
La expresidenta advirtió al jefe de Estado que le «van a seguir faltando dólares y sobrando endeudamiento», en una mención a la presión sobre la economía argentina que ha puesto en aprietos a la actual Administración, con un riesgo país que el viernes casi llegó a los 900 puntos básicos ante la perspectiva de una devaluación.
Por primera vez en la historia argentina, los comicios locales de la provincia de Buenos Aires se adelantaron a las elecciones parlamentarias de medio término que tendrán lugar el 26 de octubre, y que renovarán la mitad de los escaños de la Cámara de Diputados y un tercio de los del Senado. (Sputnik)







