Con un mensaje que decía “¡Gracias por el apoyo!”, el Conicet puso fin este domingo a una transmisión en vivo que se convirtió en un fenómeno en redes y plataformas digitales. Lo que comenzó como un relevamiento científico del Cañón Submarino Mar del Plata terminó cautivando a miles de personas que, durante dos semanas, acompañaron virtualmente a los investigadores en el descubrimiento del ecosistema submarino.
Entre las especies más recordadas del streaming estuvieron el “pulpo Dumbo” y la simpática “estrella de mar culona”, apodada “Patricio” por su parecido con el personaje de Bob Esponja.
El último streaming comenzó cerca de la 1 de la madrugada y fue parte del proyecto Talud Continental IV, impulsado por el Schmidt Ocean Institute junto a más de 30 investigadores del Conicet. El protagonista tecnológico de la misión fue el robot submarino ROV SuBastian, que descendió a 3.900 metros de profundidad para registrar imágenes únicas de la biodiversidad marina.
Durante la expedición se documentaron numerosas especies y se hallaron evidencias del impacto humano en el océano, como microplásticos y basura marina. Las imágenes transmitidas por YouTube alcanzaron a más de 80.000 espectadores, quienes interactuaron en tiempo real con el equipo científico.
Según Tomás Luppi, director del Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (IIMyC), este éxito del Conicet —entidad que actualmente se encuentra en medio de una disputa con el Gobierno— representa una oportunidad única “de mostrar lo que hacen, para mostrar la capacidad científica argentina para hacer proyectos de nivel internacional”.
Fue tal la repercusión que la expedición llegó a las páginas del The New York Times. En su cobertura, el diario estadounidense no solo destacó la magnitud del hallazgo y la popularidad de la transmisión, sino que también ahondó en la tensión entre la gestión de Javier Milei y el sistema científico argentino, que sufrió recortes desde el inicio de la actual administración.

El material audiovisual y los datos recopilados se pondrán a disposición en repositorios abiertos como Conicet Digital, OBIS y GenBank, para que investigadores y público en general puedan acceder a esta inédita ventana al Mar Argentino.







