Con un golazo de Guido Mainero, a los 64 minutos de juego, Platense le ganó 1 a 0 a Huracán y se consagró, en el Estadio Madre de Ciudades de Santiago del Estero, campeón del fútbol argentino por primera vez en sus 120 años de historia.
El equipo dirigido por la dupla de Orsi-Gómez, fue un legítimo ganador ya que, además de a Huracán en la final, le ganó en la etapa de definiciones a Racing (en el cilindro), Ríver en el monumental, y a San Lorenzo en el Gasómetro.






