El Banco Central de Argentina (BCRA) colocó este lunes 31 millones de dólares y continuó con la venta de divisas que mantiene desde el 14 de marzo, con la única excepción del jueves 3 de abril, de manera que quedó con 25.119 millones de dólares de reservas.
«Venta de divisas en millones de dólares: 31», informó el BCRA en las redes sociales.
Las reservas internacionales disminuyeron en 193 millones de dólares, por retiros de depósitos y pagos de deuda, en su mayoría, y llegaron así a su nivel más bajo desde el 26 de enero del año pasado, cuando se ubicaron en los 25.005 millones de dólares.
El Banco Central se encuentra en una encrucijada desde las últimas tres semanas, cuando comenzó a desprenderse de reservas, lo que ha llevado a la autoridad monetaria a vender desde entonces 1.821 millones de dólares.
La venta de reservas por parte del BCRA vuelve a tensionar el esquema cambiario del Gobierno, que deprecia el peso argentino uno por ciento mensual, en lo que se conoce como devaluación administrada, o crawling peg, en un país que tiene cepo, como se conoce al control del Estado a la compra y venta de divisas.
El mercado financiero acusó en las últimas semanas una volatilidad cambiaria que hizo aumentar la brecha entre el dólar oficial y el resto de cotizaciones que existen de la divisa en los mercados paralelos, agravada por el aumento de aranceles anunciado por el presidente estadounidense, Donald Trump.
El dólar blue que se cotiza en el mercado informal saltó 2,6 por ciento y se situó en 1.345 pesos para la venta, su mayor nivel en siete meses, lo que amplió la brecha respecto a la cotización oficial al 22,7 por ciento.
El riesgo país, que calibra a qué tasa puede financiarse un país respecto del rendimiento de los bonos de EEUU, aumentó 3,7 por ciento y alcanzó los 960 puntos básicos.
La incertidumbre de los mercados se acentuó con las negociaciones del Gobierno argentino que preside Javier Milei para obtener un crédito del Fondo Monetario Internacional (FMI).
La falta de certezas sobre el desembolso y las condiciones del nuevo acuerdo, y las declaraciones contradictorias al respecto del ministro de Economía, Luis Caputo, añadieron tensión a un mercado financiero que este lunes se contrajo 1,8 por ciento.
Ante un Gobierno que aspira a ralentizar la inflación con un dólar oficial bajo, pero sin las reservas que respalden esa política, predomina la incógnita sobre el tipo de préstamo que concederá el FMI, al no conocerse el monto, los requisitos o las metas del nuevo crédito, y el régimen cambiario que conlleva el endeudamiento.
El nuevo préstamo solicitado por Argentina, por 20.000 millones de dólares, se sumaría al rescate de 44.000 millones de dólares, concedido entre 2018 y 2019 a la administración del entonces presidente Mauricio Macri (2015-2019).
Argentina, que es la mayor deudora del FMI y ya pagó unos 12.500 millones de dólares de intereses, todavía debe a la entidad multilateral 40.712 millones de dólares, según cifras actualizadas al 28 de febrero. (Sputnik)







