El 31 de marzo de 2009, Argentina despedía a Raúl Alfonsín, el hombre que se convirtió en un símbolo de la recuperación democrática. A 16 años de su partida, su figura sigue intacta en la memoria colectiva, recordada por su compromiso con los derechos humanos, la justicia y el diálogo político.
Alfonsín asumió la Presidencia en 1983, poniendo fin a la última dictadura militar y sentando las bases de una Argentina democrática. Su liderazgo fue clave en la creación del Juicio a las Juntas, un hecho histórico que marcó un antes y un después en la defensa de los derechos humanos.
Más allá de su rol institucional, dejó un legado que trasciende generaciones. Su incansable lucha por el fortalecimiento de las instituciones y su ejemplo de ética política siguen siendo referencia para la militancia radical y para todo el país.
En cada aniversario de su fallecimiento, su mensaje cobra fuerza: “Con la democracia se come, se educa y se cura”. Un recordatorio de que su sueño de un país más justo y libre sigue vigente.






