Pablo Grasso, intendente de Río Gallegos, manifestó a ABC Radio por FM Records que “Hay una convulsión social» en la ciudad con el ataque el monumento de Osvaldo Bayer y que «vamos a restituirlo, colocándolo en otro lugar”.
“El Estado nacional que con Vialidad Nacional debería estar arreglando las rutas no sólo no lo hace, sino que usa las topadoras para derribar el monumento a Osvaldo Bayer que marcaba en el ingreso a la ciudad y que estaba claramente identificado”, explicó.
Grasso agregó que “A ese monumento se llegó con la reconstrucción de los 1.500 fusilados con la ayuda de toda la Patagonia y los santacruceños, siendo por organismos de derechos humanos. Gente del Estado lo vandalizó y lo rompieron, metieron la pata y ahora no saben cómo salir. Los patagónicos somos rebeldes por naturaleza y una tierra deseada por los terratenientes y los inversores internacionales”.
El intendente de la capital santacruceña comentó que “Fuimos a buscar el monumento, pero no quisieron dárnoslo y quizás se lo entreguen al gobierno provincial que simpatiza con el gobierno nacional. Nosotros estamos muy convencidos del camino que llevamos y por eso tuvo el repudio general de nuestra población”.
“Pedimos la restitución del monumento que vandalizaron y no hubo disculpas, pero tampoco justificaciones del sector político provincial que no ha podido llevar adelante una explicación de semejante barbaridad”, sintetizó.
Por último, señaló que “Esto es un antes y después de muchas cosas, nosotros sabemos muy bien lo que significa la lucha de nuestra Patagonia y ayudamos a reconstruirla”.






