La vicepresidenta Victoria Villarruel manifestó su solidaridad con todos los heridos durante la represión que llevó adelante el Gobierno en las inmediaciones del Congreso el miércoles contra una marcha de jubilados apoyada por hinchas de fútbol y que dejó a un fotógrafo en estado crítico.
«Me solidarizo con todos los heridos, tanto con los manifestantes como, principalmente, con integrantes de las fuerzas federales, que también ponen el cuerpo en situaciones que son de mucha violencia», señaló Villarruel este jueves a la prensa.
La vicepresidenta opinó que la manifestación ocurrió en el marco del ejercicio de la democracia y dijo que espera que el conflicto instalado se resuelva por vías legales y democráticas.
«Como abogada, considero que ante un hecho tan difícil como el que ocurrió ayer a las puertas del Congreso y en las zonas aledañas, tiene que expedirse la justicia», remarcó.
Según entiende, «la violencia no es una herramienta para manifestarse ni defender ninguna causa».
La represión de la marcha cerca del Congreso, que también se extendió a las inmediaciones de la Casa Rosada, sede del Ejecutivo, dejó varios heridos de gravedad, entre ellos el fotógrafo Pablo Grillo, al que la policía le disparó un cartucho de gas lacrimógeno que le provocó una fractura de cráneo y pérdida de masa encefálica.
El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, calificó la agresión al fotógrafo como un «accidente no previsto».
El trabajador permanece internado en el hospital público de Ramos Mejía en estado crítico, según informó su padre, Fabián Grillo.
Además de lo ocurrido con el fotógrafo, también resultó lastimada una mujer mayor que fue empujada por un policía antes del comienzo de la marcha, cuando ya se habían desplegado las fuerzas de seguridad en las inmediaciones del Congreso.
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, aseguró sin pruebas en la noche del miércoles que el fotógrafo que se encuentra hospitalizado estaba «preso», y se refirió a él como un «militante kirchnerista», en alusión a una fracción de la oposición peronista.
Según detalló, 17 policías resultaron heridos y unas 150 personas fueron detenidas.
Tras la represión, manifestaciones espontáneas recorrieron varias ciudades del país, pidiendo la renuncia del presidente Javier Milei.
Las movilizaciones multitudinarias y espontáneas de la noche del miércoles marcaron un hito en el transcurso de la actual gestión, que comenzó en diciembre de 2023. (Sputnik)






