El domingo alrededor de las 11:45 horas, una mujer detuvo su vehículo Ford K en la estación de servicio de Avenida del Libertador para cargar combustible. Decidió dejar el automóvil encendido con su hijo de 2 años dentro, mientras acompañada por otra menor de 16 años, se ausentaba brevemente para ir al baño. Aprovechando esta situación un joven de 21 años en estado de ebriedad se apoderó del vehículo y se alejó rápidamente con el niño aún en el asiento trasero, dirigiéndose hacia la zona norte. Si bien el niño fue rescatado esta situación despertó preocupación entre los vecinos de la zona que ya han pedido más recorridas en la zona.
Este tiipo de hechos son inusuales pero los robos de cubiertas han estado a la orden del día y entre los mismo vecinos buscan herramientas para alertarse entre ellos a través de grupos de whatsapp.
El caso del menor
La policía, alertada por la situación, inició una búsqueda activa del automóvil sustraído, coordinando con las comisarías de la zona norte para su localización. En cuestión de minutos, se recibió un informe de un accidente en la dirección Código 3235, Número 1522, donde un vehículo había impactado contra una vivienda.
Al llegar al lugar del accidente, los agentes encontraron el vehículo robado estrellado contra el portón de una vivienda, pero sin ocupantes en su interior. Sin embargo, gracias a la rápida intervención de un vecino, se descubrió que el menor había sido encontrado caminando por la vía pública ileso y fue resguardado hasta la llegada de la policía.
El conductor, identificado como Picón, fue detenido a pocos metros del lugar del accidente y se constató que se encontraba en estado de ebriedad. Mientras tanto, el testigo que encontró al niño actuó con diligencia para asegurar su bienestar hasta que sus padres pudieron ser localizados.
El vehículo fue secuestrado para su posterior análisis por parte de Criminalística, mientras que Picón quedó a disposición de la justicia.







