Reconocida por su despliegue logístico internacional y organizada por Club de Corredores, la prueba dividió a los participantes en grupos de más de mil atletas, con circuitos que incluyeron las cumbres de los cerros Bayo y O’Connor, senderos de montaña, cruces de arroyos y desniveles extremos.

La magnitud del evento quedó reflejada en sus dos campamentos simultáneos, cada uno con más de mil carpas, equipados con salones comedor, espacios de descanso y áreas de recuperación. Durante la competencia se consumieron más de 6.500 kilos de asado, 3.000 kilos de pollo, 4.000 kilos de pastas, además de guisos y ensaladas, garantizando la alimentación de los atletas.

Los corredores también contaron con sectores destinados a stretching, relajación y masajes musculares, además de espacios para disfrutar del entorno natural patagónico.
Cada jornada presentó etapas superiores a los 30 kilómetros, con alta exigencia técnica y física. Las victorias generales quedaron en manos de dos figuras de nivel mundial: el italiano Luca Del Pero y la española Anna Tarasova, quienes dominaron la competencia.

El sistema de asistencia incluyó un helicóptero, ocho ambulancias, 10 médicos, 18 enfermeros, 40 rescatistas y 20 kinesiólogos, garantizando la seguridad de los participantes a lo largo de todo el recorrido.
Impacto turístico y presencia comodorense
Sumando los seis mil corredores de El Cruce, los dos mil participantes de La Etapa y cerca de 10 mil acompañantes, Villa La Angostura recibió a casi 20 mil visitantes durante más de una semana, generando un fuerte impacto turístico en la región, especialmente en gastronomía y hospedajes.
Desde Comodoro Rivadavia, los atletas Cristian Benglenok, Miguel Angel Verdun y Javier Biagetti, integrantes del equipo liderado por el entrenador Oscar San Juan, tuvieron una destacada actuación. Benglenok finalizó quinto en la clasificación general y segundo en su categoría, tras una exigente preparación.


“Fue una experiencia intensa, donde se mezcla una linda convivencia con amigos y un nivel de competencia altísimo”, expresó el corredor comodorense.
Sobre la preparación, detalló que la planificación de San Juan consistió en “dos días de trote suave, dos días de pasadas y dos días de fondos de tres horas, buscando altimetría”, un trabajo clave para afrontar la dureza del circuito.







