En una noche histórica para el boxeo mundial, el estadounidense Terence Crawford derrotó por decisión unánime a Saúl «Canelo» Álvarez en el Allegiant Stadium de Las Vegas, arrebatándole los cuatro cinturones de campeón indiscutido del peso supermediano y alcanzando un logro inédito: convertirse en el primer boxeador de la historia en ser campeón indiscutido en tres divisiones distintas.
El combate, presenciado por más de 70.000 fanáticos —en su mayoría mexicanos— y retransmitido globalmente por Netflix, dejó cifras récord, con una bolsa garantizada de 100 millones de dólares para Canelo.
Los jueces dictaminaron la superioridad de Crawford con tarjetas de 115-113, 115-113 y 116-112. Desde el inicio, el estadounidense de 37 años mostró velocidad, precisión y una estrategia impecable, neutralizando a un Canelo que nunca logró adaptarse al ritmo del pleito.
“Yo sabía de lo que soy capaz. No es una sorpresa para mí, sólo necesitaba la oportunidad”, declaró Crawford entre lágrimas, visiblemente emocionado tras su histórica victoria.
Por su parte, Canelo reconoció la derrota y dejó abierta la posibilidad de una revancha: “Una derrota no me define. Lo intenté con todas mis fuerzas, pero él se merece todo el mérito”.
Con esta caída, Canelo suma la tercera derrota en su carrera profesional, la primera desde 2022 cuando enfrentó a Dmitry Bivol en el peso mediopesado.
El evento fue una verdadera gala deportiva que contó con la presencia de celebridades como Mike Tyson, Charlie Sheen y Sofía Vergara, y que quedará grabado como un antes y un después en la historia del pugilismo.








