La recaudación tributaria correspondiente al mes de julio alcanzó los $16,9 billones, lo que representa una variación interanual del 42,7%. Al descontar la inflación, el crecimiento real fue del 4,5%, según un análisis del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), lo que le brinda un respiro fiscal al Gobierno en un mes clave para el equilibrio de las cuentas públicas.
De acuerdo con un informe oficial de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), el resultado se explica por un conjunto de factores que tuvieron efectos dispares en los ingresos.
Factores que impulsaron la recaudación
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Derechos de exportación: Se registraron ingresos derivados de operaciones realizadas en junio, cuando aún se aplicaban aranceles reducidos, lo que incentivó una mayor liquidación de divisas.
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Ganancias y Bienes Personales: Se computaron pagos remanentes de las declaraciones juradas de personas físicas que vencieron en junio.
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Ganancias Sociedades: Aumentaron los anticipos debido a la modificación de la alícuota, que pasó del 8,33% al 11,11%, lo que impulsó la recaudación de este tributo.
Factores que jugaron en contra
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Impuesto PAIS: Su eliminación impactó negativamente en los ingresos. En julio del año pasado, este tributo había aportado casi $700 mil millones.
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IVA y Ganancias Aduaneras: La derogación de la suspensión de certificados de exclusión afectó las percepciones en las operaciones aduaneras.
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Sector financiero: Los anticipos de Ganancias ingresados por este rubro fueron menores, en comparación con el año pasado, cuando había operado un impuesto determinado extraordinario.
A pesar de estos contrapesos, el saldo general fue positivo y constituye un dato alentador para el Gobierno, que enfrenta exigencias fiscales en medio de un contexto de ajustes y redefiniciones económicas.







