Después de dos meses de agonía, Ezequiel Víctor Álvarez murió a causa de las graves heridas sufridas el 29 de enero, cuando fue baleado en la calle Los Pinos, en el barrio Las Flores. Con su fallecimiento, el caso se convierte en el octavo homicidio del año en Comodoro Rivadavia.
Álvarez había sido atacado por Oscar Talma, quien, acompañado de dos personas, llegó hasta una vivienda en Los Pinos y disparó al menos seis veces, impactando a la víctima en la zona lumbar. Desde entonces, permaneció internado en estado crítico en terapia intensiva.
En un primer momento, la fiscalía había calificado el hecho como «homicidio agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa», pero con la confirmación de su muerte, la imputación contra Talma podría agravarse.
Durante su declaración, Talma aseguró que disparó por miedo, creyendo que el grupo con el que se encontró estaba armado. Sin embargo, el juez determinó la legalidad de su detención, dio luz verde a la investigación y ordenó su prisión preventiva por dos meses, ante el riesgo de fuga y posible obstrucción del proceso judicial.
Ahora, con Álvarez fallecido, la causa tomará un nuevo rumbo y la justicia deberá definir la nueva carátula del caso.






