A través de un comunicado, empleadas del IPV de Comodoro hacen un llamado para que se tomen medidas.
Después de un período de espera prudencial en el que se esperaba que las autoridades tomaran medidas ejemplares, los afectados, en este caso Horacio Echegaray y Javier Moyano, se ven obligados a hacer público el acoso y las agresiones que han estado soportando durante años.
Las múltiples denuncias y quejas presentadas a lo largo del tiempo parecen no haber tenido el efecto deseado. El acoso sistemático ha ido en aumento, sin que las autoridades tomen medidas concretas para detenerlo. ¿Qué más necesitan ver las autoridades para actuar?
No basta con expresar el repudio a la violencia de género y la solidaridad con las víctimas. Es hora de que los poderes del Estado y sus respectivos organismos pasen de las palabras a la acción, mostrando intolerancia frente al acoso, el abuso de poder y cualquier forma de violencia laboral o de otro tipo.
Es un llamado urgente a detener el acoso y la violencia. ¡Basta de abusos! ¡Basta de violencia! Es hora de que todos nos unamos en esta causa para que casos como estos no queden impunes y para que se garantice un ambiente laboral seguro y respetuoso para todos, destacan en la información aportada a los medios.







