Diversos organismos científicos y ambientales trabajan en la investigación de la mortandad de ballenatos registrada en las últimas semanas en la costa de Puerto Madryn.
Los primeros resultados de la investigación epidemiológica descartan la intervención humana y señalan como posible causa una bacteria marina presente de forma natural en el ecosistema del Golfo Nuevo.
Especialistas recomiendan no acercarse ni tocar los ejemplares varados en las playas, ya que el contacto directo puede representar riesgos sanitarios y entorpecer las tareas de análisis.
El estudio busca determinar el alcance del fenómeno y su impacto en la población de Ballena Franca Austral, especie emblemática de la región y eje del turismo de avistaje.







