El Senado trató hoy el proyecto de modificación de la Ley de Zonas Frías, que perjudicará a los pobladores de los referidos territorios al quitar subsidios en materia energética, pero en nada se avanzó respecto a atender la situación de los habitantes de las llamadas Zonas Cálidas del país del NEA y el NOA».
El bloque de senadores del justicialismo aseguró que «solo circulan rumores acerca de armar alguna resolución administrativa, pero a modo de promesa. Nada figura al respecto en el proyecto del Presupuesto Nacional remitido días atrás por el Poder Ejecutivo ni en la normativa tratada hoy, y tampoco se conoce proyecto de ley alguno en el mismo sentido por parte del oficialismo».
En el mismo tono, recordaron que «el tema de Zonas Cálidas no está incluido en el proyecto que se trató hoy en el Senado.
Desde nuestro interbloque, sostenemos que las políticas públicas deben atender y responder a las distintas realidades climáticas y territoriales de los pueblos de las diferentes regiones del país, es decir aplicar un federalismo real y concreto.
Queremos que la cuestión de las Zonas Cálidas esté incluida en una reforma de Zonas Frías que no afecte a las poblaciones ni a las provincias del país, y que no forme parte de una resolución de fácil derogación por acto administrativo, sino que esté definida por ley del Congreso», agregaron.
«El proyecto de Zonas Frías va a perjudicar a más de dos millones y medio de hogares al generar un aumento inmediato de las boletas del gas en quince provincias.
Quieren hacer pelear al Norte argentino con el Sur. Intentaron generar la competencia entre las provincias, y promover una confrontación entre los argentinos de las Zonas Frías y los de las Zonas Cálidas. En definitiva, esta maniobra se enmarca en el proceso de disolución nacional que encabeza el presidente Milei.
En estos casi tres años de gestión, las boletas de gas de las familias argentinas sufrieron un incremento promedio del 1.600 por ciento y las tarifas de electricidad del 800 por ciento», concluyeron.






