La relación entre Julián Álvarez y los hinchas del Atlético de Madrid atraviesa un momento crítico. En el debut como local por LaLiga, el delantero argentino fue recibido con silbidos y abucheos desde las tribunas. Tras el empate 2-2 frente al Villarreal, se retiró directamente al vestuario sin sumarse al saludo colectivo del plantel, lo que generó especulaciones en redes sociales.
El propio Diego Simeone aclaró en conferencia de prensa que la decisión no fue del jugador, sino de la dirigencia del club, que prefirió mantenerlo alejado del contacto con los aficionados. “El club decidió que Julián no saliera con sus compañeros a saludar. No fue decisión de él”, explicó el entrenador, que además pidió unidad para poder aspirar a títulos.
El malestar de la hinchada se arrastra desde hace meses, luego de que Álvarez manifestara su intención de dejar el club. La postura fue interpretada como una falta de compromiso, aunque la dirigencia ratificó que el delantero no está a la venta. Ahora, el desafío para la “Araña” será recomponer su vínculo con los fanáticos a fuerza de rendimiento dentro de la cancha.







