Los primeros despidos registrados en La Anónima encendieron las alarmas entre los trabajadores de la cadena de supermercados en la Patagonia. Cinco empleados fueron desvinculados en las localidades fueguinas de Río Grande y Tolhuin, mientras persiste la incertidumbre sobre el alcance que podría tener una eventual reestructuración.
Desde el Centro de Empleados de Comercio de Río Grande expresaron preocupación ante versiones que indican que podrían producirse alrededor de 50 desvinculaciones antes de fin de año, aunque aclararon que hasta el momento no existe confirmación oficial ni información sobre si las medidas se limitarían a Tierra del Fuego.
La cadena de supermercados La Anónima esta generando preocupación entre los empleados y las comunidades donde la empresa tiene presencia. Según trascendió, la medida forma parte de una reestructuración interna que busca reducir costos operativos ante la caída del consumo y el aumento de los gastos logísticos.
En total, la compañía cuenta con 24 sucursales en la provincia, distribuidas en ciudades como Comodoro Rivadavia, Trelew, Puerto Madryn, Rawson y Esquel. Los gremios del sector advirtieron que los despidos podrían extenderse si no se logra un acuerdo para preservar los puestos de trabajo.
Fuentes sindicales señalaron que la empresa habría ofrecido retiros voluntarios y reubicaciones en otras filiales, aunque los trabajadores afectados denuncian falta de diálogo y reclaman la intervención del Ministerio de Trabajo provincial.
La situación se suma a un contexto económico complejo para el comercio minorista, con ventas en caída y aumento de costos por transporte y energía. En Comodoro Rivadavia, empleados de distintas sucursales manifestaron su preocupación por la posible reducción de personal en los próximos meses.
Desde la empresa no se emitió un comunicado oficial, pero trascendió que el plan de ajuste se extendería hasta fin de año, con el objetivo de reorganizar la estructura operativa en toda la Patagonia.







