Cristian “Pity” Álvarez, exlíder de Viejas Locas e Intoxicados, llegó al Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 29 para enfrentar el juicio por el asesinato de Cristian Maximiliano Díaz, ocurrido en 2018. El proceso comenzó con tensión: el músico permaneció largos tramos con los ojos cerrados y llegó a quedarse dormido, lo que motivó un pedido de suspensión por parte de su defensa.
El abogado Javier Marino argumentó que su cliente no estaba en condiciones de continuar debido a su estado de salud y solicitó nuevos estudios médicos. Sin embargo, el fiscal Sandro Abraldes se opuso y sostuvo que Álvarez había demostrado plena capacidad para participar del debate, recordando sus recientes presentaciones públicas y entrevistas.
El tribunal, integrado por los jueces Gustavo Goerner, Juan Ramos Padilla y Hugo Navarro, rechazó el pedido y resolvió continuar con el juicio. Los magistrados consideraron que el músico comprendía la acusación y respondía adecuadamente a las preguntas, por lo que no existían motivos para interrumpir el proceso.
Durante la audiencia, Álvarez reconoció padecer hipertensión, diabetes y secuelas de una operación de cadera, además de haber sido “muy adicto a la pasta base”, aunque aseguró que actualmente solo “coquetea con la marihuana”. También explicó que su hermana administra su dinero y le recuerda la medicación diaria.
El juicio continuará el miércoles con la declaración de cinco testigos, tras acordar reducir la duración de las audiencias para evitar el agotamiento del acusado







