Las tormentas de nieve que cubren la región cordillerana de la Patagonia obligaron a declarar la emergencia climática en varios distritos y generaron graves inconvenientes. En Esquel, un grupo de cirujanos debió terminar una operación iluminándose con las linternas de sus celulares tras un corte de luz en el quirófano que no pudo ser revertido por el sistema eléctrico de emergencia.
Los profesionales calificaron el episodio como de extrema gravedad, ya que se interrumpieron dos cirugías simultáneas, se apagaron los equipos de anestesia y se perdieron los monitores multiparamétricos. También quedaron fuera de servicio las torres de laparoscopía y los sistemas de aspiración.
Ante la precariedad del sistema de respaldo, que requirió una intervención manual improvisada, los médicos presentaron una denuncia formal y solicitaron una investigación administrativa junto con un informe técnico independiente que determine las causas del fallo. Además, pidieron evaluar el estado del equipamiento biomédico de alta complejidad que pudo haber sufrido daños por las oscilaciones de tensión.
El Servicio de Cirugía suspendió las operaciones programadas y derivó pacientes a otros centros hasta que se certifique el correcto funcionamiento del sistema eléctrico. Los profesionales notificaron que deslindan toda responsabilidad civil, penal y ética frente a posibles complicaciones derivadas de la precariedad edilicia del hospital.







