El arzobispo español Cristóbal López Romero, de 74 años, figura destacada en el último cónclave como posible sucesor del papa Francisco, enfrenta graves acusaciones. Cinco mujeres lo denunciaron por agresiones sexuales, según testimonios difundidos por agencias internacionales y fuentes cercanas al caso.
Las denuncias, que incluyen relatos de abrazos insistentes, intentos de besos y conductas consideradas inapropiadas, fueron remitidas a la nunciatura apostólica en Marruecos. Una de las denunciantes aseguró haber escapado de un acercamiento físico que interpretó como un intento de abuso.
El cardenal negó los hechos y anunció que se apartará temporalmente de sus funciones para no obstaculizar la investigación interna que lleva adelante el Vaticano. “Seguiré cooperando plenamente con ellos en la investigación”, afirmó en un comunicado dirigido a los fieles, rechazando haber cometido agresión, violencia o acoso sexual.
Hasta el momento, no se presentaron denuncias ante la Justicia de Marruecos. La Santa Sede analiza el caso, en un contexto donde la Iglesia católica continúa marcada por escándalos de abusos y encubrimientos.







