El Gobierno argentino recortó en un 1,6 por ciento varias partidas presupuestarias contempladas en el Presupuesto 2026, lo que equivale a un ajuste de 2,5 billones de pesos (1.766 millones de dólares), afirmó a la Agencia Sputnik la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (Asap).
«Se dispuso una reducción del 1,6 por ciento en las autorizaciones de gasto en comparación con lo vigente antes de la medida administrativa», refirió el vicepresidente de ese organismo no gubernamental creado en 1975, Guido Rangugni.
El recorte sobre el Presupuesto 2026 sancionado en el Congreso, que ya establecía un menor nivel de inversión respecto al crecimiento del producto interno bruto (PIB) de las últimas tres décadas, afecta las áreas de educación, energía, infraestructura, salud, defensa y políticas sociales, entre otras.
La decisión administrativa publicada el lunes en el Boletín Oficial, que en un primer momento pasó desapercibida, establece, por ejemplo, un ajuste de 63.021 millones de pesos (44,5 millones de dólares) a la investigación, prevención, detección temprana y tratamiento del cáncer.
El mayor recorte se aplica en el rubro «otras asistencias financieras -servicios económicos-«, dependiente del Tesoro Nacional, con una quita de 1,47 billones (1.201 millones de dólares),
En sintonía con la reducción de subsidios y la subida de las tarifas de servicios públicos, otra de las partidas afectadas es la de «acciones para el uso racional y eficiente de la energía», del Ministerio de Economía, con una merma de 359.497 millones (254 millones de dólares).
El Programa de Integración Social y Fortalecimiento de la Ciudadanía también registra una pérdida de de 55.465 millones de pesos (39,1 millones de dólares), y hasta el rubro «prevención y control de enfermedades transmisibles e inmunoprevenibles» tiene una disminución de 500 millones de pesos (353.356 dólares).
Las Fuerzas Armadas también son sujeto de recortes presupuestarios, a partir de una reducción de 16.500 millones de pesos (11,6 millones de dólares) a la Fuerza Aérea, de 15.220 millones de pesos (10,7 millones de dólares) a la Armada, y de 12.622 millones de pesos (8,9 millones de dólares) al Ejército.
La decisión administrativa, que lleva las firmas del jefe de Gabinete, Manuel Adorni — investigado en la Justicia por presunto enriquecimiento ilícito—, y del ministro de Economía, Luis Caputo, incluye una rebaja de 5.303 millones de pesos (3,7 millones de dólares) en transferencias de capital para infraestructura del conocimiento, lo que afecta obras en 13 universidades nacionales de todo el país.
Los recortes a las políticas educativas se extiende a los programas bajo la órbita de la Secretaría de Educación, con una quita de 78.768 millones de pesos (55,6 millones de dólares).
En este sentido, el «Plan Nacional de Alfabetización» es el más perjudicado, con una mengua de 35.288 millones de pesos (24,9 millones de dólares), que principalmente eran fondos dirigidos a las provincias.
El Gobierno también retira 8.929 millones de pesos (6,3 millones de dólares) del Fondo de Compensación Salarial Docente, un instrumento que permitía equiparar los haberes mínimos en las jurisdicciones con menos recursos.
Los ajustes a educación se decretaron un día antes de la cuarta marcha federal que celebró la comunidad universitaria para reclamar al Ejecutivo que ejecute la Ley de Financiamiento Universitario sancionada en el Congreso, y que contó con la asistencia de 1,5 millones de personas en todo el país, según los organizadores.
MANTA CORTA
De acuerdo con Rangugni, con el superávit fiscal como pilar inquebrantable, la actual gestión profundizó la «motosierra» de las partidas presupuestarias, como se conoce al símbolo del ajuste del gasto público y la reducción de la estructura estatal que lleva adelante la gestión del presidente Javier Milei.
«Se trata de una reducción que deberá revertirse durante el ejercicio, ya que el nivel de gasto que la administración nacional deberá ejecutar en todo el año será superior al presupuestado actualmente», evaluó.
El Presupuesto 2026 estimó una inflación de 10,1 por ciento para todo el año; en el transcurso de los tres primeros meses del año la subida de precios acumula un alza de 9,4 por ciento.
«Algunos componentes del gasto, como las prestaciones de la seguridad social vinculadas a jubilaciones y pensiones –que representan casi el 50 por ciento del gasto total–, están sujetos a una regla fija de ajuste por inflación», contextualizó el vicepresidente de Asap.
Con lo cual, ante una inflación que será varios puntos superior a la prevista, «el gasto previsional terminará varios puntos por encima de lo estimado hasta hoy», calibró Rangugni.
La Asap estima que es «muy improbable que ese excedente pueda compensarse con una reducción en el resto de los gastos, los cuales deberían caer un 19 por ciento en términos reales (ajustados por inflación) respecto del año pasado para que el gasto total no necesite ser incrementado».
El Ejecutivo afronta además una caída de la recaudación desde hace nueve meses consecutivos, agravada por la reducción o quita de impuestos a los sectores más pudientes de la sociedad, como las retenciones que paga el complejo agroexportador, el impuesto a bienes de lujo, a los bienes personales (al patrimonio) o a las ganancias.
A juicio del referente de Asap, «la reducción presupuestaria es transitoria, porque tarde o temprano deberá ampliarse el presupuesto».
La Secretaría de Hacienda, bajo la órbita del Ministerio de Economía, cuenta además con instrumentos «para regular el gasto durante la ejecución, por lo que esta decisión administrativa bien podría haberse aplicado mediante esos mecanismos», observó Rangugni.
«No era imprescindible recurrir a una medida de esta naturaleza; su adopción responde a otros requerimientos», manifestó.
Con estos recortes, el Gobierno pretende garantizar fondos para mantener el superávit fiscal financiero —que cuenta los intereses de deuda y que se estima en 3,2 billones de pesos anuales (2.261 millones de dólares)—, a fin de cumplir con los compromisos asumidos con el Fondo Monetario Internacional (FMI). (Sputnik)







