La causa por la muerte de Ángel López sumó en las últimas horas un nuevo capítulo de tensión luego de que Luis, padre del niño, y Lorena, su mamá del corazón, rechazaran de manera categórica la información que comenzó a circular sobre una supuesta enfermedad preexistente como causa del fallecimiento.
Ambos cuestionaron con dureza la filtración de los resultados de estudios médicos y sostuvieron que se trata de un intento de desviar la investigación y favorecer a los acusados. Según remarcaron, Ángel fue un niño sano y su muerte no puede desligarse de la violencia que, aseguran, sufrió antes de llegar al Hospital Regional.
“Mi hijo fue un niño sano, que no tenía ningún problema respiratorio, no tenía ninguna enfermedad, nunca padeció de nada”, afirmó Luis, quien además vinculó la difusión de esta información con la denuncia penal que presentó días atrás contra una psicóloga, un juez y una defensora que intervinieron en el caso.
En la misma línea, sostuvo que se intenta “encubrir a los asesinos” y remarcó que, a su entender, existen pruebas suficientes para sostener que el niño fue víctima de golpes y maltratos.
Lorena también rechazó la hipótesis médica que comenzó a circular y sostuvo que no creen “en nada” de esa versión. En su testimonio, insistió en que Ángel recibió múltiples golpes en la cabeza y fue sometido a distintos tipos de maltrato. Además, apuntó contra funcionarios y profesionales que participaron en las decisiones previas al desenlace fatal.
Los dos coincidieron en que no aceptarán un eventual cambio de carátula en la causa y advirtieron que seguirán reclamando justicia. En ese marco, reiteraron su respaldo al abogado Roberto Castillo y al equipo que los representa en el expediente.
Luis aseguró además que desde el comienzo tuvo desconfianza hacia sectores de la Justicia de Comodoro Rivadavia y que ahora ese descreimiento es aún mayor. Según expresó, la familia esperaba que esto ocurriera y por eso insistió en que van a seguir luchando para “destapar” lo que consideran un intento de encubrimiento.
Por su parte, Lorena remarcó que la familia no pudo atravesar el duelo con tranquilidad porque, según dijo, constantemente aparecen situaciones que obligan a salir a responder públicamente. También reclamó explicaciones a los funcionarios y profesionales cuestionados por la familia.






