La espera terminó y el rugido de la Fórmula 1 volvió a sentirse en Argentina. A las 12:55, el histórico Lotus E20, ploteado con los colores actuales de Alpine F1 Team, salió a pista en las calles de Palermo en el marco del Road Show encabezado por Franco Colapinto.
En su primera salida, el joven piloto argentino de 22 años hizo delirar a los miles de fanáticos que colmaron el circuito urbano montado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Durante más de 20 minutos, Colapinto desplegó todo su talento arriba del monoplaza, acelerando a fondo sobre la Avenida del Libertador y dejando su sello con las clásicas “donuts”, los trompos que encendieron la ovación del público.
El espectáculo no fue solo velocidad. En cada tramo del recorrido, el pilarense bajaba la intensidad para saludar a los presentes, en un gesto cercano que reforzó el vínculo con los fanáticos que llegaron desde distintos puntos del país para vivir una jornada histórica.
Tras bajarse del auto, Colapinto continuó con ese contacto directo: recorrió parte del circuito a pie para agradecer el acompañamiento y compartir el momento con la gente. Luego regresó al paddock, donde protagonizó una de las escenas más emotivas del día al reencontrarse con su abuela y su familia, pilares fundamentales en su carrera.
En la previa a su primera salida, el piloto expresó su emoción en diálogo con ESPN: “Lo disfruto mucho, se me pone la piel de pollo. Siempre de pollo. Es un placer, con tanta gente, disfrutar de un Fan Zone en Argentina. Es algo que soñaba y no pensé que iba a pasar tan pronto”.
El Road Show continuará con más salidas a pista, en una exhibición que no solo marca el regreso simbólico de la Fórmula 1 al país, sino que también consolida a Colapinto como el gran referente argentino en la Máxima categoría y el principal impulsor de una nueva generación de fanáticos del automovilismo.






