La Agencia de Extensión Rural (AER) de INTA Comodoro Rivadavia recordó que durante los meses de febrero y marzo es el momento indicado para el armado de almácigos de hortalizas de otoño–invierno, una práctica clave para lograr una buena implantación de cultivos en la región de Patagonia árida.
En contextos caracterizados por viento frecuente y baja humedad, el uso de almácigos permite proteger las primeras etapas del cultivo, optimizar el uso de semillas y agua, y trasplantar plantines bien desarrollados al cantero definitivo.
Desde el organismo señalaron que las especies recomendadas para esta etapa son lechuga, acelga, repollo, brócoli, coliflor, kale, cebolla y puerro, todas adaptadas al ciclo productivo de otoño–invierno.
Entre las recomendaciones técnicas se destacan el uso de bandejas o cajones con buen drenaje, la utilización de sustrato liviano y aireado, el riego frecuente pero controlado, la protección frente al viento y el trasplante cuando las plantas cuenten con entre cuatro y seis hojas verdaderas.
Desde INTA remarcaron que en ambientes áridos y ventosos el éxito del almácigo depende más del manejo hídrico y del reparo adecuado que de la fecha exacta de siembra.
La iniciativa busca fortalecer las huertas productivas familiares y comunitarias en la región, promoviendo prácticas adaptadas a las condiciones climáticas locales.







