El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, vetó este jueves de forma íntegra el proyecto de ley aprobado por el Congreso Nacional que prevé rebajar las penas de los condenados por el intento de golpe de Estado, entre ellos el expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022).
Lula firmó el veto presidencial a la ley durante una ceremonia en el Palacio del Planalto de Brasília, sede del Gobierno, para conmemorar los tres años de los ataques bolsonaristas a las sedes de los tres poderes.
El veto de Lula tiene carácter simbólico y no significa necesariamente que la ley no vaya a entrar en vigor, porque la Cámara y el Senado, con mayorías conservadoras, pueden anular ese veto y restablecer el texto.
El veto de Lula tiene carácter simbólico y no significa necesariamente que la ley no vaya a entrar en vigor, porque la Cámara y el Senado, con mayorías conservadoras, pueden anular ese veto y restablecer el texto.
La ley impulsada por los parlamentarios preveía reducir hasta en dos tercios las penas aplicadas a los vándalos que el 8 de enero de 2023 invadieron y destruyeron el Congreso, el Palacio del Planalto y el Tribunal Supremo Federal.
También beneficiaría notablemente a los cabecillas de la trama, ya que reduce el tiempo mínimo en prisión antes de acceder a libertad condicional y unifica dos delitos en uno (golpe de Estado y abolición del Estado democrático de Derecho), por lo que las penas no podrían sumarse.
Los bolsonaristas defendían inicialmente una amnistía total para todos los implicados, pero ante las dudas jurídicas, las dificultades en la tramitación del proyecto y las protestas en la calle optaron por defender este texto de reducción de condenas, conocido como «ley de la dosimetría». (Sputnik)






