La expresidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015) fue dada de alta este sábado tras permanecer ingresada en una clínica privada a raíz de un cuadro de apendicitis aguda con peritonitis del que fue operada hace dos semanas.
«Informamos que la dra. Cristina Fernández de Kirchner finalizó su internación por su cuadro de apendicitis aguda con peritonitis localizada e íleo postoperatorio, por lo que ha sido dada de alta», informó en un comunicado el sanatorio Otamendi, en la capital argentina.
A la dos veces mandataria, de 72 años, le fue retirado el drenaje peritoneal que le había sido colocado, y mantendrá a partir de ahora tratamiento antibiótico vía oral.
A partir de ahora, Fernández será supervisada por su equipo médico personal en su casa de la ciudad de Buenos Aires, donde cumple prisión domiciliaria a raíz de una pena por corrupción que la condenó a seis años de cárcel y la inhabilitó de por vida a ejercer cargos públicos.
Después de ser operada de apendicitis, la también exvicepresidenta (2019-2023) tuvo que ser tratada por un íleo postoperatorio, una parálisis de la musculatura intestinal atribuido a la cirugía.
En ese estado, la expresidenta recibió tratamiento antibiótico endovenoso y un drenaje peritoneal, sin llegar a presentar fiebre.
La dirigente peronista fue visitada durante su internación por familiares y amigos, mientras en las afueras del centro clínico fueron colgados varios carteles con mensajes de apoyo por parte de simpatizantes que también se aproximaron hasta el sanatorio.
Entre tanto, los abogados de la expresidenta solicitaron a la justicia que revise varias de las decisiones adoptadas en el marco de su prisión domiciliaria, como el número de visitas que puede recibir o el empleo que puede realizar de la terraza del edificio en el que vive. (Sputnik)







