Mientras continúa la búsqueda de Juana Inés Morales (69) y Pedro Alberto Kreder (79), desaparecidos desde el 11 de octubre, el guía local Martín Pérez, conocedor de la zona de Rocas Coloradas, brindó una detallada descripción del terreno y las dificultades que representa transitar por el área donde fue hallada la camioneta de la pareja.
En diálogo con ABC Radio por FM Récords, Pérez explicó que el lugar donde se encontró el vehículo “es más allá de Rocas Coloradas” y que se trata de una zona muy agreste y de difícil acceso, donde la Ruta Provincial N°1 se encuentra interrumpida desde hace más de una década.
“La ruta N°1 no contacta con la que va hacia Camarones. Está cortada desde hace 13 o 14 años, cuando se trabajó hasta la mitad del trayecto. Desde ahí hacia adelante solo pasaron la máquina, pero no se consolidó el camino”, explicó.
El guía, que participó en el proceso de relevamiento de la zona cuando se construyó la traza original, afirmó que solo los vehículos 4×4 preparados y con experiencia pueden circular por el lugar, y que generalmente los aventureros “nunca viajan solos”.
“Los que hacen ese recorrido van preparados, con malacate, neumáticos reforzados y de a dos vehículos. Lo que pasó acá fue un total desconocimiento del terreno y poca práctica en manejo 4×4”, sostuvo.
Pérez también advirtió sobre la fragilidad del suelo y la presencia de sumideros —hundimientos naturales producto de la erosión— que pueden colapsar sin previo aviso:
“Comodoro está sobre una placa de sumideros. Son cavidades naturales formadas por siglos de erosión. Si alguien pisa una zona inestable buscando señal, por ejemplo, puede ocurrir un derrumbe y quedar atrapado sin dejar rastro”.
El guía explicó que, si la pareja hubiera intentado caminar de regreso, a unos 15 kilómetros podrían haber llegado a una zona donde había gente pescando ese fin de semana largo, lo que vuelve más desconcertante su desaparición.
Consultado sobre las hipótesis de un posible robo o ataque, Pérez aclaró que en sus más de 20 años guiando excursiones nunca registró hechos de ese tipo en el área, aunque insistió en la necesidad de reforzar controles policiales en la Ruta Provincial N°1.
“Debería haber un puesto de control para saber quién entra y quién sale. No se puede ingresar con armas, y es necesario controlar los vehículos, la mercadería y a las personas que circulan por la zona”, apuntó.
Además, subrayó la peligrosidad del relieve incluso en sectores turísticos muy visitados, como el Bosque Petrificado o Meseta Blanca, donde se han formado cuevas y cárcavas en suelos de greda y arena.
“Hay grupos de trekking que se sacan fotos dentro de estas cavidades, sin saber que pueden derrumbarse. Es muy riesgoso. Hay que conocer el terreno y moverse con guías”, advirtió.
Sobre la búsqueda, Pérez destacó el compromiso de los equipos de rescate:
“Están poniendo todo. Se levantan a las cinco de la mañana y salen todos juntos desde la escuela de oficiales. Defensa Civil y la Municipalidad aportaron medios, y se nota la entrega de cada uno”.
Finalmente, el guía señaló que la tragedia debe servir para reflexionar sobre la falta de señalización y educación ambiental en áreas naturales protegidas:
“Esto tiene que dejar una enseñanza. Hay que respetar Rocas Coloradas y toda nuestra Patagonia. No hay que tenerle miedo, hay que conocerla con guías, con responsabilidad y respeto por el territorio”.
La búsqueda de Juana Morales y Pedro Kreder continúa bajo la dirección del fiscal Cristian Olazábal y el jefe de la Unidad Regional, Lucas Cocha, con equipos especializados recorriendo la zona norte de Comodoro Rivadavia.







