Dolor en el fútbol argentino: murió Miguel Ángel Russo, el técnico que hizo historia en Boca y en varios clubes
El fútbol argentino está de luto. Este miércoles falleció Miguel Ángel Russo, exentrenador de Boca Juniors y uno de los grandes referentes del deporte nacional. Tenía 69 años y desde hacía un tiempo luchaba contra un cáncer de próstata que lo había obligado a someterse a un largo tratamiento.
Como futbolista, Russo brilló en Estudiantes de La Plata, club en el que desarrolló toda su carrera profesional. Surgió de las divisiones inferiores y jugó 14 temporadas con la camiseta del “Pincha”, donde disputó más de 400 partidos y obtuvo dos títulos de Primera División: el Metropolitano 1982 y el Nacional 1983, bajo la dirección de Carlos Bilardo y Eduardo Luján Manera.
En aquellos años compartió plantel con figuras históricas como José Luis “Tata” Brown, Marcelo Trobbiani, José Daniel “Boca” Ponce y Alejandro Sabella, conformando uno de los equipos más recordados de la década del 80.
Una carrera brillante como entrenador
Tras su retiro, en 1988, Russo inició su carrera como director técnico en Lanús, donde logró el ascenso a Primera División. Ese fue el primer paso de una extensa trayectoria marcada por su profesionalismo, su humildad y su capacidad para transformar a los equipos que dirigió.
Su consagración llegó en 2007, cuando llevó a Boca Juniors a ganar la Copa Libertadores, con un Juan Román Riquelme en su máximo nivel. Aquel título lo convirtió en uno de los entrenadores más queridos por los hinchas xeneizes y lo colocó entre los grandes nombres de la historia del club.
Pero su legado no se limitó a Boca. Russo también dirigió a San Lorenzo, Racing, Vélez, Colón, Estudiantes, Rosario Central y otros equipos del país y del exterior, entre ellos Universidad de Chile, Morelia, Millonarios, Cerro Porteño, Alianza Lima y Al-Nassr, dejando su sello en cada institución.
Rosario Central, su otra casa
En Rosario Central, Russo forjó una relación única. Dirigió al club en cinco ciclos diferentes y jamás perdió un clásico frente a Newell’s Old Boys. Bajo su conducción, Central volvió a Primera División en 2013 y, diez años después, en su último paso, ganó la Copa de la Liga Profesional 2023, el último título de su carrera.
Ese vínculo con el pueblo canalla fue profundo y emocional. Sus gestos, su entrega y su respeto lo convirtieron en un ídolo eterno en Arroyito.
La batalla más difícil
En 2017, mientras dirigía a Millonarios de Colombia, le diagnosticaron cáncer de próstata. Lejos de rendirse, Russo continuó trabajando y condujo al equipo a ganar el Torneo Finalización, superando en la final a Independiente Santa Fe.
“Estuve cerca de morir haciendo lo que más me gusta: dirigir”, confesó tiempo después. Su fortaleza y profesionalismo le valieron el respeto de todo el ambiente del fútbol, y el cariño de los hinchas colombianos, que siempre lo acompañaron.
En varias entrevistas, Russo destacó el apoyo de su esposa Mónica, su familia y sus amigos. “Gracias a Dios, nunca tuve miedo de morir. Siempre pensaba en lo que iba a hacer mañana”, había dicho con la serenidad que lo caracterizaba.
Su último paso por Boca
En 2024, Juan Román Riquelme lo convocó nuevamente para dirigir a Boca Juniors, tras la salida de Fernando Gago. Aunque su salud ya estaba deteriorada, Russo aceptó el desafío y regresó al club que lo había consagrado campeón continental.
Durante los últimos meses, su estado se complicó y debió alejarse de los entrenamientos. Su última aparición pública fue en La Bombonera, en el empate ante Central Córdoba de Santiago del Estero. Hasta que la salud se lo permitió, estuvo vinculado a su gran pasión: el fútbol.
Hoy, Miguel Ángel Russo se despide, pero su huella queda grabada para siempre en la historia del deporte argentino. Fue un ejemplo de liderazgo, humildad y lucha, tanto dentro como fuera de la cancha.






