El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) no descartó contaminación radiactiva y química dentro de las instalaciones nucleares de Irán que fueron atacadas por Estados Unidos este domingo.
«Según la información más reciente verificada por el OIEA antes de que comenzaran los ataques contra Irán el 13 de junio, los tres sitios atacados por Estados Unidos –incluyendo Isfahán y Natanz– contenían material nuclear en forma de uranio enriquecido a diferentes niveles, lo que podría causar contaminación radiactiva y química en las instalaciones afectadas», consta en una declaración emitida por la agencia nuclear de la ONU.
Al mismo tiemplo, el comunicado señala que las autoridades reguladoras iraníes informaron al OIEA de que «no se ha observado un aumento en los niveles de radiación fuera de las instalaciones» tras los ataques a estas instalaciones nucleares, incluida la planta de enriquecimiento de uranio de Fordo.
«Por el momento, no prevemos consecuencias para la salud de las personas ni del medio ambiente fuera de las instalaciones atacadas», cita la nota al director general del OIEA, Rafael Grossi.
El propio Grossi tuiteó con anterioridad que convocó para el lunes una reunión urgente de la Junta de Gobernadores para abordar la situación derivada del ataque estadounidense a tres centros del programa nuclear de Irán.
Hace unos días, Grossi opinó que no había necesidad de bombardear las instalaciones nucleares de Irán con bombas antibúnkeres.
El presidente estadounidense, Donald Trump anunció este sábado que el ejército de Estados Unidos atacó las instalaciones nucleares iraníes de Fordo, Natanz e Isfahán.
El mandatario afirmó que después de los ataques estadounidenses, Teherán debe aceptar «poner fin a esta guerra».
Según la cadena Fox News, EEUU utilizó cinco o seis bombas antibúnkeres y una treintena de misiles de crucero Tomahawk en ataques contra instalaciones nucleares iraníes.
La Organización de Energía Atómica de Irán (OEAI) denunció que los ataques de EEUU violan las normas del derecho internacional y afirmó que Teherán no detendrá el desarrollo de su industria nuclear tras los ataques de Washington.
Según el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), no se ha registrado hasta el momento ningún aumento en los niveles de radiación fuera de las instalaciones atacadas. Tampoco las autoridades de países regionales como Arabia Saudí y Kuwait, ni la Organización de Energía Atómica de Irán han observado anomalías algunas.
El canciller iraní, Seyed Abbas Araghchi, advirtió que su país se reserva todas las opciones para defender su soberanía e intereses tras el ataque estadounidense, al que calificó como una grave violación de la Carta de las Naciones Unidas.
Irán exigió convocar una sesión extraordinaria del Consejo de Seguridad de la ONU, para garantizar que los responsables de este «acto de agresión flagrante» no queden impunes, y una reunión urgente de la Junta de Gobernadores del OIEA, «para que asuma su responsabilidad legal» por el ataque estadounidense a las instalaciones nucleares civiles que se encuentran bajo su estricta supervisión.
Las autoridades de Irán sostienen que EEUU actuó «en plena coordinación» con Israel que lleva desde el 13 de junio bombardeando las instalaciones nucleares y militares a lo largo del territorio iraní, alegando que constituyen una amenaza existencial para el Estado judío.
Hasta el momento, los ataques israelíes han dejado más de 430 muertos y 3.500 heridos en Irán, de acuerdo con el más reciente balance del Ministerio de Salud.
Los ataques de represalia iraníes, según el Ministerio de Salud israelí, han causado hasta ahora 25 muertos y más de 2.800 heridos. (Sputnik)







