«Resulta afirmativo, se pasa a la votación en particular», anunció el presidente de la Cámara, Martín Menem, en la noche del miércoles.
El proyecto, que girará al Senado, estipula la subida de las jubilaciones y pensiones de todos los niveles, salvo los de regímenes especiales, y una actualización del bono que reciben las jubilaciones y pensiones mínimas, que pasará de 70.000 pesos (58 dólares al cambio oficial) a 110.000 pesos (91,6 dólares),
El proyecto, sobre el que el Gobierno anticipó su veto, recibió media sanción con los votos de la principal alianza opositora, Unión por la Patria (peronista) y otras fuerzas como el Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT), la Coalición Cívica, Encuentro Federal, y Democracia para Siempre e Independencia.
En la votación en particular, el incremento del 7,2 por ciento recibió 152 votos afirmativos, 67 negativos y 9 abstenciones; y el incremento del bono fue avalado con 141 apoyos, frente a 68 rechazos y 17 abstenciones.
El proyecto, que no podrá ser modificado sin el asentimiento de los gobernadores, restituye la moratoria previsional que el Gobierno dejó caer el 23 marzo y que permitía regularizar períodos sin aportes a las personas en edad de jubilarse.
El Ejecutivo, que ha hecho del ajuste fiscal una de sus banderas, advirtió horas antes a través del jefe de Gabinete, Guillermo Francos, que el presidente Javier Milei vetará la medida de ser sancionada.
Según el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, estas iniciativas conllevan 12.000 millones de dólares, lo que representa 1,8 por ciento del producto interior bruto (PIB).
La cámara baja también tiene agenda debatir sobre un proyecto que declara la emergencia en discapacidad.
Numerosos colectivos se unieron el miércoles en una inmensa marcha que cada semana encabezan los jubilados frente al Congreso en rechazo a la licuación de sus haberes.
La protesta, que en esta ocasión se desarrolló sin incidentes y sin el habitual despliegue de las Fuerzas de Seguridad, pese al blindaje del palacio legislativo, movilizó también a médicos, universitarios, prestadores de servicios de discapacidad, junto con las familias, y movimientos feministas reconocidos en la consigna Ni Una Menos, que el martes conmemoró su décimo aniversario. (Sputnik)







