El incendio que afecta al Parque Nacional Nahuel Huapi mantiene en vilo a los pobladores de Lago Roca, quienes trabajan junto a brigadistas del SPLIF y Parques Nacionales para contener las llamas. En diálogo con FM de la Cordillera, Sofía Mesa, vecina de la zona, relató la difícil situación que atraviesa la comunidad.
Mesa explicó que, aunque la cantidad de habitantes en la región es reducida, todos están colaborando en las tareas de contención. “Están trabajando todos los pobladores. No somos muchos, pero cada uno aporta su ayuda”, aseguró.
La principal preocupación es la posibilidad de que se unan los dos frentes del incendio: el que avanza desde El Manso y el que ya consumió parte de la loma cercana a la población. “Hay alerzales milenarios enormes, en un abrazo los brazos no se unen. A nosotros mismos no nos dejan ir por una cuestión de conservación”, relató.
Su hermano también participa en las tareas, operando maquinarias junto a otros voluntarios. “En las pocas poblaciones que hay, la dinámica sigue igual. Se van al campo a trabajar y cuando vuelven los esperan con la comida”, detalló.
Las condiciones meteorológicas complican el trabajo de los medios aéreos. “Ayer no pudieron operar porque no se veía nada, caían pavesas desde la montaña”, contó Sofía. Hoy, sin embargo, tres helicópteros y un avión combaten los focos activos.
Sobre la cantidad de habitantes en la zona, Mesa precisó que “hay una familia en Cascada, que tiene una hermosa cafetería, en Lago Roca arriba está mi tío, y acá abajo estamos nosotros y algunos más, no hay mucho más en realidad”.
Los daños ya son visibles. “El fuego creció tanto que se fue un brazo para El Manso y otro para acá. En la zona de El Manso, la familia Ortega Huala perdió gran parte de su campo, donde tienen animales vacunos”, lamentó.
Pese a la difícil situación, Sofía hizo una invitación a visitar la zona cuando el incendio haya sido controlado. “Es un lugar hermoso, estamos en un límite fronterizo natural, con muchos lagos y pesca. Ojalá podamos evitar que se quemen”, expresó.
Mientras hablaba, los helicópteros continuaban operando en la zona. “Veo cómo están aplacando los focos”, concluyó con esperanza.







