En un giro en sus políticas internas, Google eliminó la conmemoración del “Mes del Orgullo” de su aplicación Calendario y decidió reducir su enfoque en programas de Diversidad, Equidad e Inclusión (DEI). Esta decisión marca un cambio en la estrategia de la empresa, que durante años fue una de las grandes impulsoras de iniciativas en favor de la diversidad dentro del sector tecnológico.
Un cambio de política en Google
El “Mes del Orgullo”, que se celebraba cada junio en la aplicación Google Calendar, solía aparecer automáticamente en los calendarios de los usuarios, destacando eventos y actividades relacionadas con la comunidad LGBTQ+. Sin embargo, en la actualización más reciente del calendario, la conmemoración ha desaparecido sin previo aviso.
Este ajuste se da en un contexto en el que Google ha reducido sus inversiones en programas de diversidad e inclusión, lo que ha generado inquietud tanto dentro como fuera de la empresa. Fuentes internas han señalado que la compañía está redirigiendo sus esfuerzos hacia objetivos de productividad y eficiencia, dejando de lado algunas de sus iniciativas previas en materia de diversidad.
Reacciones y controversia
La medida no pasó desapercibida y ha generado un fuerte debate en redes sociales y en la industria tecnológica. Mientras algunos empleados y activistas ven la decisión como un retroceso en la inclusión, otros consideran que la empresa está alineándose con un enfoque más neutral y centrado en su negocio principal.
Diversos grupos de derechos humanos y organizaciones del sector han expresado su preocupación por lo que consideran una tendencia de despriorización de la diversidad en las grandes corporaciones tecnológicas. Sin embargo, Google no ha emitido un comunicado oficial explicando los motivos detrás de estos cambios.
El futuro de la diversidad en la industria tecnológica
El caso de Google no es aislado. En los últimos meses, varias empresas del sector han ajustado sus políticas de diversidad en un intento por equilibrar costos y estrategias de crecimiento. La reducción de programas de inclusión y la eliminación de símbolos de apoyo a diferentes comunidades podrían marcar una nueva etapa en la cultura corporativa de las grandes tecnológicas.
A medida que se acerca el Mes del Orgullo 2025, queda por ver si esta decisión se mantendrá o si la empresa reconsiderará su postura ante la presión social y de sus propios empleados.






