(Saúl Gherscovici) YPF avanza en su plan de reestructuración que está casi exclusivamente orientado a potenciar inversión en Vaca Muerta, en detrimento de los yacimientos convencionales de Chubut y Santa Cruz, donde solo piensa continuar con la explotación de Manantiales Bher en Chubut y Palermo Aike en Santa Cruz.
El plan, que el CEO de la compañía ya adelantó a los gobernadores y sindicalistas, está pensado para que en 4 años YPF exporte 30.000 millones de dólares al año y está contenido dentro del esquema de reconversión de la operadora que se conoce como “4 x 4 “. Ese norte de trabajo y acción fue escrito por el propio Marín, cuando con su designación confirmada terminaba su trabajo en Tecpetrol.
Más allá de las cuestiones propias, esas que Marín vio y agregó en sus más de 30 años de experiencia, el plan retoma el que en los 90, durante la época de Menem, había delineado y empezado a ejecutar José Estenssoro, pero sin su internacionalización que hoy, globalización mediante, se ve innecesario y ampuloso.
Los 4 del 4 x 4
Los pilares de ese plan son la rentabilidad de Vaca Muerta, el consecuente retiro de las areas maduras (con lo que esto implica para Comodoro Rivadavia), la eficientización en downstream y upstream, y la aceleración de los proyectos de GNL.
El problema para Chubut, Comodoro Rivadavia, es precisamente que el plan está asentado en el traslado de inversión y trabajo de los yacimientos convencionales y áreas maduras a Vaca Muerta. Esta desinversión ya fue advertida por el gobernador Ignacio Torres, el intendente Othar Macharashvili y los sindicatos.
A modo de advertencia, Torres aseguró que si YPF quería dejar Chubut como mínimo deberán pagar el pasivo ambiental producido en 100 años de explotación que, si bien no puede ponerse en un número preciso, implica una suma absolutamente millonaria, que el gobernador entiende frenaría el plan de Marín.
El CEO de YPF no se sorprendió del planteo, que ya había previsto, y cuando se lo consulta sobre este reclamo asegura a sus interlocutores de confianza que “la situación la acomodará la propia industria”, porque confía que los yacimientos que YPF piensa dejar de operar en Chubut y Santa Cruz (al igual que los de Neuquén y Mendoza) serán tomados por otras operadoras existentes o por PyMES que gustosamente se conformarán para quedarse con es negocio, que no es estrictamente rentable para YPF pero si para una unidad de negocios más pequeña y solo focalizada en esas areas.
“El plan ya fue presentado a los gobernadores y sindicalistas, con los que tengo un diálogo abierto y sincero. Esta reacción es lógica y esperable. Nos quedan dos o tres charlas más, en las que seguramente se entenderá a lo que apuntamos y lo que buscamos en bien de YPF y del país”, sostiene confiado Marín, cuando sus colaboradores le preguntan por el problema en ciernes.
En Chubut solo Manantiales y en Santa Cruz Palermo Aike

En concreto, en función a estas certezas que Marín da a sus interlocutores de confianza extrema, en Chubut YPF solo se quedará con Manantiales Bher, y empujará la venta, traspaso o esquema que mejor cuadre de Campamento Central-Cañadón Perdido, Escalante-El Trebol, y Restinga Alí.
En Santa Cruz donde solo se quedará con Palermo Aike, la operadora explota Barranca Yankowsky, Cañadón de La Escondida-Las Heras, Cañadón León-Meseta Espinosa, Cañadón Vasco, Cañadón Yatel, Cerro Piedra-Cerro Guadal Norte, El Guadal-Lomas del Cuy, Los Monos, Los perales-Las Mesetas y Truncado-El Cordón.
Para solucionar el comentado reclamo de pasivo ambiental, el CEO asegura que “nosotros nos iremos sin reclamos ni deuda, porque eso lo acordaremos con quien se quede con el yacimiento, con los gobernadores (Torres y Vidal) y sindicalistas. Todos se van a beneficiar con el crecimiento de YPF, aunque en principio piensen o sientan que nos estamos yendo de sus provincias”, sostiene confiado el hombre que tiene dos o tres frases que lo definen, una de ellas es que siempre dice la verdad pero (reconoce) a veces la exagera.







