La mercadería era de origen y procedencia extranjera pero carecía de los avalen aduaneros que justificaron su legal tenencia. Se cree que habría ingresado al país de manera irregular.
En la carga, que iban a transportar en encomiendas, había gas refrigerante R22 que es de importación prohibida. También encontraron termos, calzado, anteojos de sol y caños utilizados en la instalación de aires acondicionados.
La Aduana le dió intervención al Juzgado Federal de Oberá.







