A pocos días del Día del Niño, las autoridades dispusieron retirar del mercado el juguete viral Squeezy Dumpling, un artículo antiestrés que se comercializaba en locales y plataformas digitales en todo el país. La medida se tomó luego de comprobar que el producto contenía 20 mg/kg de benceno, cuando la normativa establece un máximo de 5 mg/kg, superando cuatro veces el límite autorizado.
El benceno es una sustancia reconocida como cancerígena, capaz de ingresar al organismo por ingestión, contacto con la piel o inhalación. Por este motivo, la situación fue definida como un grave riesgo químico, especialmente porque el juguete estaba destinado a niños.
Además, el producto presentaba otras irregularidades: carecía del Marcado de Conformidad obligatorio, no incluía la identificación del importador y tampoco las advertencias de seguridad en castellano.
Las autoridades recomendaron a quienes hayan adquirido el juguete suspender su uso de inmediato, colocarlo en una bolsa resistente, desecharlo y lavarse las manos tras manipularlo. Desde la Cámara Argentina de la Industria del Juguete remarcaron la importancia de revisar siempre la información del envase antes de comprar, verificando que cuente con identificación del importador, advertencias en castellano y el Marcado de Conformidad con código QR.







